La tradicional tormenta de Santa Rosa que se espera cada 30 ade agosto, se hizo presente este domingo 31 de agosto en la región central del país, con lluvias y tormentas que afectaron a gran parte de la provincia de Buenos Aires. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió alertas de distinto nivel que se extienden a 17 provincias y que anticipan fenómenos intensos durante la jornada.
Alertas en Buenos Aires y el centro del país
Según el SMN, las áreas más comprometidas se encuentran en el norte de la provincia de Buenos Aires, el sur de Santa Fe, el sur y este de Córdoba y el oeste de Entre Ríos, donde rige alerta naranja por tormentas fuertes. Estas zonas podrían registrar acumulados de entre 50 y 100 milímetros, ráfagas de hasta 90 km/h, caída de granizo y abundante actividad eléctrica.
En tanto, la Ciudad de Buenos Aires, el conurbano bonaerense y gran parte del interior provincial se encuentran bajo alerta amarilla, lo que implica tormentas de menor intensidad pero igualmente con posibilidad de lluvias persistentes y ráfagas de viento. El organismo advirtió además que las precipitaciones podrían extenderse hasta la tarde del lunes, con chaparrones aislados hacia la noche.
Qué esperar en el AMBA
Para el Área Metropolitana de Buenos Aires, el pronóstico indica que las lluvias más intensas se concentraron hacia el mediodía de este domingo, aunque podrían repetirse de manera intermitente hasta la noche. La temperatura se mantendrá estable, con mínimas de 11°C y máximas cercanas a los 19°C, mientras que la humedad continuará por encima del 80%.
Los vientos alcanzarán velocidades cercanas a los 30 km/h, con ráfagas de hasta 50 km/h. El lunes se prevé una nueva jornada de lluvias y descenso de la temperatura, en el inicio de una semana marcada por el ingreso de aire frío.
El mito y la tradición de la Tormenta de Santa Rosa
La denominada tormenta de Santa Rosa es un fenómeno que, según la tradición popular, se repite hacia fines de agosto o principios de septiembre, en coincidencia con la festividad de Santa Rosa de Lima el 30 de agosto. La leyenda señala que una fuerte tormenta frustró el desembarco de piratas en Lima en el siglo XVII, hecho que dio origen a la creencia.
Desde el punto de vista meteorológico, especialistas explican que estas tormentas se deben a los cambios en la circulación atmosférica propios del pasaje del invierno a la primavera. El aumento de la humedad, la presencia de aire cálido y la inestabilidad atmosférica generan las condiciones propicias para el desarrollo de fenómenos intensos como los que se registran por estas horas.