La industria cinematográfica global ha sufrido grandes transformaciones a partir de principios de 2020 debido a las medidas de aislamiento social a causa del Covid-19. Aun y cuando el impacto negativo en las salas de cine fue palmario, el análisis de este mercado no debe limitarse a un “antes y después de la pandemia”. En realidad, la modificación del modelo de negocio de los grandes estudios audiovisuales comenzó algunos años antes.
Ciertamente, la irrupción de los servicios de streaming alteró significativamente los métodos de producción, distribución y consumo de series televisivas, cortometrajes, documentales y películas. Igualmente, las redes sociales han desplazado a los métodos de promoción tradicionales y su manejo representa una estrategia indispensable al momento de captar espectadores. A continuación, se estudia este tema a profundidad.
TE PUEDE INTERESAR
Impacto de la pandemia de Covid-19 en la industria cinematográfica Hollywood, al igual que muchas productoras pequeñas y teatros en todo el planeta, recibió tremendos golpes en toda su estructura cuando apareció el Covid-19. En este sentido, los efectos inmediatos acarrearon la interrupción de la producción de largometrajes y series de televisión. Del mismo modo ocurrió con los cierres (y subsecuente quiebra económica) de salas de cine en muchos países, aparte de los retrasos en el estreno de nuevas películas.
En consecuencia, no pocos estudios se vieron en la obligación de negociar el lanzamiento de sus contenidos a través de grandes proveedores de streaming. Otra estrategia adoptada por las grandes franquicias —Marvel o DC, entre otras— fue expandir su oferta hacia adaptaciones en productos de Gaming. Un ejemplo de ello es evidente en el catálogo de 7Slots casino con sus títulos basados en personajes mitológicos.
Medidas tomadas por los cines para mitigar los efectos de la pandemia
En varios estados de EE. UU. se permitió la asistencia de público en grupos pequeños y bajo estrictas medidas de distanciamiento. Esta medida fue implementada también en algunos países de Latinoamérica y Europa occidental, aunque sólo sirvió para mitigar las pérdidas. Por otra parte, algunos estudios decidieron comercializar las producciones terminadas en formato Blu-Ray y en plataformas de streaming.
Tal fue el caso de la película Onward de Disney Pixar, lanzada en Disney + a poco menos de un mes de su estreno en cines. Otros estudios como Universal apostaron por una distribución completamente digital en varias de sus producciones. No obstante, fue una estrategia muy arriesgada. Porque a pesar de la recaudación de películas como Trolls World Tour (US$ 100 millones), este método no fue rentable en la mayoría de los largometrajes.
La transformación del modelo de negocios en la industria cinematográfica es inevitable
Dan Smith de The Guardian (2023) sostiene que la huelga de guionistas de Hollywood es una de las señales inequívocas de cuán inevitable es un cambio en los esquemas de producción audiovisual. Si bien películas como Barbie u Oppenheimer fueron rotundos éxitos de taquilla, la mayoría de lanzamientos multimillonarios ni siquiera han alcanzado el punto de equilibrio financiero. Es decir, produjeron pérdidas a los estudios.
Ni siquiera la continuación de sagas legendarias o esperados live action de Disney lograron reponer los costos de producción y distribución. Así ocurrió con estrenos de 2023 muy promocionados (pero que consiguieron pobres recaudaciones) como La Sirenita, The Flash y el mayor desastre del año: Indiana Jones y el dial del destino. Al respecto, Barry Diller —antiguo director ejecutivo de Paramount Pictures— declaró lo siguiente:
“Aquí tenemos casi una tormenta perfecta, tuviste Covid, que envió a la gente a casa a ver streaming y televisión, y mató a los cines. Usted ha tenido los resultados de enormes inversiones en streaming, que han producido todas estas pérdidas para todas estas empresas”.
Tendencias que marcarán el futuro inmediato de la producción cinematográfica
La reconfiguración del mercado de las salas de cine
La bancarrota de Cineworld y CGR —dos de las cadenas de cine más grandes en EE. UU. y Francia, respectivamente— culminó con la adquisición de ambas por parte de inversionistas externos. La mayoría de ese capital recién inyectado al mercado de las salas y teatros proviene de empresas tecnológicas. De hecho, Julian Marcel de Medium (2023) predice que gigantes como Amazon se apoderarán del rubro dentro de pocos años.
Cambios en los esquemas de distribución de películas
Los analistas de mercado creen que Amazon y Netflix están marcando la pauta en la distribución de largometrajes producidos por estudios independientes. Es decir, las grandes casas de Hollywood dejarán de ser los amos del mercado, pues los servicios de streaming han diversificado la oferta de contenidos a un nivel sin precedentes. En consecuencia, las producciones internacionales y de proyectos modestos también han recibido mayor difusión.
El enfoque hacia los contenidos premium
A pesar de su elevadísimo costo de producción —US$ 250 millones—, Avatar: el camino del agua (2022) confirmó el apetito de la audiencia por una experiencia cinemática de última generación. Por ello, el público respondió favorablemente a la exhibición en modalidades (cuyo precio de entrada es más caro) como IMAX, Ice Theaters, 4DX y Screen X.
Redefinición de la experiencia en las salas de cine
La increíble recaudación de producciones con costos de producción superiores a los 200 millones de dólares indica que la clave está en lanzar productos en formatos de la mejor calidad. Al fin y al cabo, al público parece no importarle pagar más si la experiencia es novedosa e impactante. En complemento, las salas de cine podrían esquivar la inflación en el precio de los tickets mediante la implementación de las siguientes estrategias:
- Exhibiciones “premium” en restaurantes de alta cocina;
- Presentaciones de Laser Tag, realidad virtual y realidad aumentada;
- Máquinas recreativas y gaming.
TE PUEDE INTERESAR


