Otro partido más para Estudiantes cargado de condimentos extras. Primero le tocó medirse ante Rosario Central en Arroyito, donde realizó el pasillo que tanta polémica desató, y luego visitar a Central Córdoba en Santiago del Estero, en medio de una guerra fría entre el club y la AFA.
En esta oportunidad, en el marco de los cuartos de final del Clausura, el equipo que conduce Eduardo Domínguez no mostró la misma intensidad y decisión que mostró frente al equipo de Ariel Holan la semana pasada. Ante un clima verdaderamente sofocante, al Pincha le costó meterse en partido, no estuvo fino en ataque y por momentos le cedió demasiado la iniciativa al local.
El encuentro fue chato en líneas generales, pero al León le costó más tener la pelota y manejar los hilos del encuentro. No logró imponer condiciones y se vio obligado a esperar replegado en su campo, apuntando al contraataque y a la salida rápida con Cetré. Y así, aunque no lo había insinuado, llegó al gol de la ventaja.
El gol de Palacios que marcó el triunfo pincharrata
Buena triangulación del equipo por izquierda y gran llegada de Palacios por derecha en soledad para estampar el 1-0. Gol y a sufrir, porque el Ferroviario, perdido por perdido, cargó con todo contra el arco defendido por Muslera y sometió al Pincha durante los últimos minutos del partido.
El León se cerró bien, supo ser paciente sin la pelota y defendió la ventaja con garras y dientes, esperando que pasen los minutos para el final. Hizo un gran papel defensivo y concretó un nuevo triunfo con el que sigue soñando en el Clausura.
Estudiantes no hizo su mejor partido en el Madre de Ciudades, de hecho le costó mucho y terminó extenuado. Aún así, se llevó un nuevo triunfo que lo posiciona entre los mejores cuatro equipos del torneo. Pasó de entrar por la ventana a los playoffs a ser el primer semifinalista del torneo. Se cargó al Canalla, ahora al Ferroviario y sigue de pie. Ahora espera por Barracas o su rival de toda la vida, Gimnasia.


