La analista política Antonella Jaime y el ex diputado provincial Mario Giacobbe, ambos nacidos y criados en Berazategui, analizaron el fenómeno de Juan José Mussi, la máxima figura política de la historia del distrito, quien falleció recientemente.
Dos miradas que se complementan para empezar a explicar, desde un punto de vista político y social, cómo construyó un liderazgo que tuvo vigencia durante décadas de tiempos cambiantes en la política argentina.
Los comentarios se dieron en un programa especial que analizó no sólo la historia de Berazategui, sino también el desafío de llenar el vacío que deja la partida de Mussi y las razones por las que su liderazgo no quiso —o no pudo— proyectarse más allá del distrito.
En su análisis sobre la figura de Juan José Mussi, la periodista Antonella Jaime planteó que su muerte significó la despedida de “uno de los últimos dirigentes políticos que englobaban el siglo anterior prácticamente, en la praxis”. Lo definió como parte de “la última gran clase política bien entendida”, surgida del trabajo, la universidad pública y un recorrido territorial que ya casi no existe.
Jaime subrayó la particularidad de su trayectoria: “Trabajó en Esniafa… una fábrica textil muy importante. Muchos de nuestros abuelos habían trabajado ahí. Era parte de la identidad del lugar. Él había trabajado ahí. Hoy, ¿de dónde sacás un intendente al que le puedas reconocer trayectoria laboral para atrás?”.
Para explicar cómo logró construir poder, Jaime no se centró en un atributo personal sino en lo que Mussi significó para su distrito: “Yo te puedo decir qué significa Mussi para Berazategui”. Recordó que se trata de un municipio joven, desprendido de Quilmes, que durante años funcionó como “el patio trasero” de ese distrito. En ese contexto, afirmó, Mussi logró algo decisivo: “Con el doctor Mussi lo que empezó a tener Berazategui fue una identidad”.
Esa identidad tuvo un componente central: la política para la tercera edad. “Toda la vida en Berazategui era una gestión para y por los abuelos”, dijo. Y graficó la cercanía del jefe comunal: “Todos los viejitos de Gutiérrez tenían una foto con el intendente… Era uno más”.
Para Jaime, esa combinación de origen, construcción territorial y cercanía explica por qué Mussi “ganaba” y por qué su figura se convirtió en un modelo temprano del estilo de gestión que luego adoptaron muchos intendentes del conurbano.
Mussi según Giacobbe: liderazgo dúctil y obra pública en todas las épocas
El ex diputado provincial y ex concejal de Berazategui, Mario Giacobbe, definió la larga hegemonía de Juan José Mussi como el resultado de una combinación singular: capacidad para capitalizar recursos y habilidad política para sostener la gestión incluso en los peores contextos. “Lo que explica el fenómeno de Berazategui… es que Mussi preside, lidera, lleva adelante un período largo donde en el conurbano hubo mucho recurso para obra pública y él lo supo capitalizar como ninguno”, afirmó.
Giacobbe remarcó que esa ventaja coincidió con “las características geopolíticas de Berazategui”, pero aclaró que la historia no empezó con abundancia. Recordó haberlo acompañado desde los inicios: “Cuando él gana en el 87… el contexto económico del país era letal, no había plata, no había para pagar sueldos”. En ese escenario, Mussi puso en marcha un mecanismo que, según Giacobbe, fundó su identidad política: “Inaugura la famosa jornada de trabajo… la municipalidad pone tres bolsas de cemento y un metro de arena y vamos con los vecinos a hacer vereda”.
La imagen del intendente trabajando a la par de los vecinos fue decisiva. “Lo veían agarrando la carretilla, haciendo el pastón y tomando un mate… construyendo comunidad básicamente”, resumió. Y destacó que ocurrió “en una época en la que eso no se podía tiktoquear”.
Cuando la situación mejoró, Mussi impulsó obras más ambiciosas. “Pavimentó todo Berazategui”, dijo Giacobbe, incluso con esquemas mixtos donde a veces “se lo tiene que cobrar al vecino” y otras los trabajos los afrontaba el municipio. Para él, esa flexibilidad refleja el núcleo del liderazgo de Mussi: “Una gestión dúctil… pero se hace el pavimento”.

