¿Y ahora? Y ahora puede darse el partido que toda la Ciudad espera. Y ahora, la expectativa se potencia. Y ahora, la espera se hace intensa, gigante. Porque lo que viene puede ser nada menos que una semifinal entre Estudiantes y Gimnasia. Un hecho histórico. Y por eso, nadie puede estar ajeno a semejante acontecimiento. Ya pasó el Pincha, tras su victoria ante Central Córdoba. Este lunes, el Lobo buscará lo mismo ante Barracas. Mientras tanto, el interés crece.
Y era imposible no preguntarle a Eduardo Domínguez sobre esa situación. Es cierto que el técnico, en la explicación de otra victoria, no quiso desviarse ni un segundo de su equilibrio. Ni siquiera a la hora de hablar de todo lo sucedido en una de las semanas más intensas de su ciclo y, por qué no, de la historia del club, en lo que se refiere a su vínculo con la AFA.
Pero la posibilidad de que Gimnasia sea nada menos el rival de la semi, en una circunstancia impensada para los dos hace apenas un par de semanas atrás, cuando el Pincha no podía salir de su seguidilla de derrotas y el Lobo todavía buscaba escaparle al peligro del descenso, era una consulta obligada. Y el DT del Pincha la recibió…
¿Qué dijo el Barba? “El rival que sea. No podemos hacer nada con lo que pasa en otros partidos, nos tenemos que fijar en nosotros y en tratar de llegar a la final, que es lo que nosotros queremos”, aseguró el DT, sin preferencia de adversario. Y agregó: “Ahora tenemos que focalizarnos en descansar y prepararnos fuertes para enfrentar el próximo rival de la mejor manera”.

Dos rivales de peso
Si pasa Gimnasia, lo dicho, será un acontecimiento histórico. Porque por primera vez jugarán por una semifinal de un torneo, un un solo mata-mata, y está claro que tendrá un condimento súper especial para ambos, porque será llegar a la final dejando en el camino al otro.
En cambio, si el rival de Estudiantes fuera Barracas, el equipo de Claudio Tapia, será todo el condimento de la guerra entre el Pincha y la AFA, en otro partido con morbo, como fue el de Central por el pasillo de espaldas y el de Central Córdoba por la sanción y por ser el equipo de Pablo Toviggino, mano derecha del presidente de la AFA.

