Las pericias toxicológicas incorporadas en las últimas horas al expediente judicial del choque ocurrido en los médanos de Pinamar marcaron un punto de inflexión en la causa que investiga las graves lesiones sufridas por Bastian. Los análisis confirmaron que dos de los conductores involucrados habían consumido alcohol, pese a que en la provincia de Buenos Aires rige la política de alcohol cero al volante.
De acuerdo a los estudios realizados en el Laboratorio Químico de la Policía Científica de Dolores, Naomi Quirós, de 24 años, quien manejaba el UTV, registró 0,41 gramos de alcohol por litro de sangre, mientras que Manuel Molinari, conductor de la camioneta Volkswagen Amarok, presentó 0,25. Ambos valores superan el límite legal vigente. En contraste, el examen practicado a Maximiliano Jeréz, padre de Bastian, arrojó resultado negativo y descartó cualquier consumo de alcohol o drogas.
Las pericias también confirmaron que ninguno de los tres conductores tenía sustancias estupefacientes en el organismo al momento del siniestro, lo que acota la investigación exclusivamente al consumo de alcohol y a las condiciones de conducción.
LA PALABRA DE MORLA
El abogado Matías Morla, representante legal de Jeréz, aseguró que los resultados generaron un fuerte impacto emocional en su cliente. Según relató, el padre del menor no esperaba que la conductora del UTV hubiese ingerido alcohol y quedó profundamente afectado al conocer los valores detectados por los peritos. “Está completamente enfocado en la evolución de la salud de su hijo y dejó el avance de la causa en nuestras manos”, explicó.
Morla detalló además que el vínculo entre Jeréz y Quirós era prácticamente inexistente, ya que se habían conocido pocos días antes del accidente en un encuentro casual en Pinamar, sin mayor relación previa.
Mientras la investigación avanza, el estado de salud de Bastian continúa siendo delicado y con evolución fluctuante. De acuerdo al abogado, el niño logró respirar por momentos sin asistencia mecánica, aunque el cuadro sigue siendo inestable, lo que mantiene a la familia en un permanente estado de angustia.
En el plano judicial, las pericias toxicológicas refuerzan la posición de la defensa del padre, que ahora aguarda un elemento clave: los datos que surgirán de las computadoras de los vehículos involucrados. Esos registros permitirán establecer la velocidad a la que circulaban el UTV y la camioneta al momento del impacto, información que podría modificar sustancialmente la calificación legal del hecho.
Por último, Morla indicó que los informes psicológicos incorporados al expediente describen a Jeréz en estado de shock y con un profundo impacto emocional por lo ocurrido. La causa permanece abierta y no se descarta que, con las nuevas pruebas, la querella solicite cambios en la imputación de los responsables.

