El abogado Matías Morla brindó nuevos detalles sobre el grave accidente ocurrido en la ciudad balnearia de Pinamar, en el que resultó seriamente herido Bastián Jerez, un niño de 8 años que permanece internado en el Hospital Materno Infantil Victorio Tetamanti de Mar del Plata.
Según explicó el letrado, el menor se desplazaba en un vehículo UTV junto a su padre, Maximiliano Jerez, y al momento del impacto viajaba “a upa”, sin el uso de cinturón de seguridad. El siniestro se produjo cuando el rodado liviano colisionó con una camioneta Volkswagen Amarok en una zona de médanos.
En declaraciones a la prensa, Morla cuestionó con dureza la situación procesal de su defendido y consideró “un disparate” que se encuentre imputado por el delito de lesiones culposas, al tiempo que remarcó que la mecánica del hecho aún está bajo análisis.
En ese marco, confirmó que el próximo jueves 22 de enero se realizará una pericia toxicológica, una prueba que será clave para determinar las responsabilidades y esclarecer las circunstancias en las que ocurrió el choque.
Por último, Morla apuntó contra el conductor de la camioneta involucrada y sostuvo que su responsabilidad “pende de un hilo”. Según explicó, el perito de la defensa determinó que, debido al peso del vehículo —estimado en unos 2.000 kilos—, la camioneta debió tomar impulso para ascender el médano, lo que habría generado una suerte de rampa y derivado en el violento impacto.
La causa continúa en investigación mientras el niño permanece bajo estricta observación médica y su evolución es seguida minuto a minuto por el equipo de salud y su familia.
NUEVA OPERACIÓN PARA BASTIAN
La evolución de Bastián, el niño de 8 años que sufrió un grave accidente en Pinamar, volvió a generar preocupación luego de que este lunes fuera sometido a una quinta intervención quirúrgica. Según se dio a conocer la operación fue exitosa y consistió en la recolocación de una válvula para controlar la presión endocraneana, un procedimiento clave para prevenir complicaciones tras el traumatismo sufrido. La cirugía duró cerca de una hora y fue considerada de baja complejidad.
Durante la jornada, los médicos comenzaron a reducir de forma gradual la sedación para evaluar su respuesta neurológica, y familiares señalaron que el niño reaccionó a algunos estímulos. No obstante, el equipo de salud advirtió que el estado sigue siendo crítico y que el pronóstico permanece reservado, con un monitoreo permanente y decisiones que se toman momento a momento.

