Con el avance de la investigación judicial por el grave accidente ocurrido en La Frontera de Pinamar, la causa sumó en las últimas horas un giro sensible: el padre de Bastián Jerez fue imputado por lesiones culposas, en una decisión que colocó el foco no solo en la mecánica del choque, sino también en las condiciones de seguridad en las que viajaba el niño de 8 años, que continúa internado en estado crítico.
La imputación fue notificada este viernes y alcanza tanto al padre del menor como a los conductores de la camioneta Volkswagen Amarok y del otro vehículo UTV involucrado en el siniestro. Según indicaron fuentes judiciales, la acusación contra el padre se fundamenta en que Bastián no habría estado correctamente sujetado con cinturón de seguridad al momento del impacto, un elemento que, para la Fiscalía, resulta clave en el análisis de responsabilidades.
Mientras tanto, los peritajes continúan su curso. Los vehículos permanecen secuestrados por orden judicial y son sometidos a estudios técnicos que permitirán reconstruir con mayor precisión la dinámica del choque, ocurrido en una zona de médanos donde suelen realizarse operativos de prevención y control. La causa avanza bajo la carátula de lesiones culposas, a la espera de nuevos informes y testimonios.
En el plano público, uno de los imputados decidió expresarse. Manuel Molinari, el empresario de Junín que conducía la Amarok, difundió un mensaje en sus redes sociales en el que agradeció las muestras de apoyo recibidas y pidió prudencia. “Estamos atravesando un momento difícil, y lo más importante es la salud del niño”, señaló, al tiempo que solicitó respeto para todas las personas involucradas. El posteo cerró con una frase que resonó con fuerza: su confianza en que “la verdad y la justicia van a aclarar las cosas”.
La salud de Bastian
La situación judicial se desarrolla en paralelo a la compleja evolución médica de Bastián. El niño permanece internado desde el lunes y recién pudo ser trasladado el jueves desde el Hospital Municipal de Pinamar a Mar del Plata, una vez que su estado permitió la derivación. Allí ingresó al Hospital Provincial Materno Infantil “Victorio Tetamanti”, donde fue sometido a estudios de alta complejidad que permitieron dimensionar con mayor precisión la gravedad de sus lesiones.
Las tomografías realizadas tras su ingreso revelaron múltiples fracturas de cráneo, motivo por el cual el equipo de neurocirugía decidió colocar una válvula para el control de la presión intracraneal. El procedimiento se realizó sin complicaciones y permitió un monitoreo más preciso de su cuadro neurológico. Este viernes por la mañana, además, el menor fue intervenido quirúrgicamente por tercera vez, en una operación destinada a explorar su estado general y lograr finalmente el cierre abdominal.
Desde el hospital informaron que Bastián continúa internado en terapia intensiva, con pronóstico reservado, y que su evolución es seguida minuto a minuto. En ese contexto, también se confirmó que su familia recibe contención psicológica permanente, un acompañamiento clave en medio de días atravesados por la incertidumbre.
En medio del impacto emocional que generó la imputación, la mamá del niño, Macarena, salió a aclarar versiones que circularon tras el accidente. Negó que el grupo estuviera corriendo carreras o realizando maniobras imprudentes y explicó que regresaban al lugar donde se hospedaban cuando se produjo la colisión. También relató el estado de shock en el que quedó el padre de Bastián tras el impacto y cómo vio a su hijo perder el conocimiento de manera inmediata.
Con el niño aún luchando por su recuperación, la causa judicial avanza en un escenario de alta sensibilidad. Las próximas semanas serán determinantes tanto para la evolución de Bastián como para el esclarecimiento de las responsabilidades en un hecho que conmocionó a Pinamar y volvió a poner en debate las condiciones de seguridad en este tipo de zonas recreativas.

