En un fenómeno que desafía las lógicas de los algoritmos actuales, la banda underground de FabiRockanrolla y Luchoobatero logró lo que pocos: unir a dos generaciones a través de una melodía y sobre todo de una letra cruda y verdadera. Su reciente lanzamiento, “Hacerse Joven”, parte del trabajo titulado “QUÉ DE QUÉ??”, se convirtió en un himno inesperado para los adultos que ya pasaron la barrera de los 50 años.
Una letra que “duele” (literalmente)
Lo que comenzó como una propuesta de punk rock adolescente terminó calando hondo en los “viejos rockeros”. ¿La razón? Una letra cruda y directa que describe, sin anestesia, el paso del tiempo. Mientras estos jóvenes parecen cantarla por rebeldía, los mayores de 50 la adoptan como un diagnóstico médico musicalizado.
La canción arranca con una sentencia que muchos suscriben en silencio: “Hacerse viejo es una mierda. Me duelen las piernas, vuelan los pelos de la cabeza, se cae el culo, se arruga la jeta”.
Este “realismo trágico” sobre el deterioro físico generó una identificación inmediata en redes sociales, donde el tema empezó a compartirse no solo por su potencia sonora, sino por la gracia de verse reflejado en frases como “hay que ir al doctor a buscar la receta, hay que ir al doctor que te cambie la dieta”.
El Punk: El refugio de una generación
Más allá de la letra, el estilo underground de FabiRockanrolla y Luchoobatero (disponible en plataformas y en Instagram) remite a una estética que hoy parece “retro” para los centennials, pero que fue la banda sonora de la juventud de quienes hoy promedian los 55 años.
En una era dominada por el trap y los ritmos urbanos, el regreso al sonido distorsionado y la actitud del punk rock clásico actúa como un imán para aquellos que crecieron en los 80 y 90.
Viralización por empatía
La viralización del tema no respondió a un challenge de baile, sino a la empatía. Los comentarios en el universo digital de la banda (que ya cuenta con otros singles como “Asadoya Yunta” y “Atierdna .Ats”) demuestran que, aunque los músicos sean jóvenes, parecen haber vivido en el cuerpo de un cincuentón.
La canción cierra con una verdad universal que termina de sellar el pacto entre el artista y su nuevo público: “lo vivido nadie te lo saca”, aunque advierte con ironía que “para los remedios no te alcanza la plata” y que “la presión es cada vez más alta”.
En definitiva, estos pibes son el vivo ejemplo de que para ser viral no siempre hace falta seguir la moda, a veces solo basta con recordar que “a la final” y “tarde o temprano”, a todos nos termina doliendo las articulaciones.

