Guido Carrillo volvió a ser decisivo para Estudiantes. El delantero apareció a los 46 minutos para marcar el 2-1 ante Platense y, después del partido, habló como uno de los referentes del plantel. Pero entre todas sus declaraciones hubo una frase que sobresalió y que, para el mundo Pincha, tiene una carga especial: “Tenemos que creer, nada más”.
La frase remite inevitablemente a Diego Simeone y aquel Estudiantes de 2006. Durante aquella inolvidable campaña, el Cholo insistía con la necesidad de creer cuando el campeonato parecía cuesta arriba. Antes de la última fecha, incluso había convocado a los hinchas a creer en el equipo.
Y la historia terminó dándole la razón. Estudiantes alcanzó a Boca en la cima y debió jugar una final por el título. El Pincha ganó 2-1 en Vélez y se consagró campeón después de 23 años. Tras aquella consagración, Simeone volvió sobre el concepto que había repetido durante todo el semestre: “En la vida siempre hay que creer”.
Ahora, casi 20 años después, Carrillo recuperó aquella esencia. “Era necesario sumar de a tres. Nos estaba costando en el torneo y no es fácil estar con vida en todos los frentes”, explicó el delantero, consciente de que Estudiantes atraviesa una etapa de máxima exigencia.
Carrillo también destacó el desgaste que genera la Copa: “Son partidos duros, terminamos muy cansados”. Pero inmediatamente apareció el mensaje que parece salido de aquel viejo manual del Cholo: “Hay que estar preparado cuando nos toca, tenemos plantel para pelear todos los frentes”.
Y hay una particularidad que hace todavía más potente la frase. Carrillo no solo habló de creer: minutos antes había hecho exactamente eso que pedía. Medina lo mandó a la cancha junto a otros titulares, el partido estaba complicado y el delantero respondió con el gol que puede mantener a Estudiantes con vida en el Clausura. Carrillo, en modo Simeone: gol, liderazgo y una palabra que en Estudiantes tiene historia. Creer.

