El clásico rosarino tuvo un momento que nadie esperaba. En el minuto 10, el partido entre Rosario Central y Newell’s se frenó para homenajear a Lionel Messi, tal como había dispuesto la AFA para toda la fecha. Hubo aplausos y un reconocimiento al capitán de la Selección Argentina, pero en el Gigante de Arroyito los hinchas decidieron agregarle un protagonista más a la escena.
Porque apenas comenzó el homenaje, las tribunas de Central empezaron a cantar “Fideo, Fideo”, en una clara referencia a Ángel Di María, uno de los máximos ídolos de la historia reciente del Canalla y otro de los grandes campeones del mundo nacidos en Rosario.
La escena fue emocionante y cargada de significado. Mientras el homenaje estaba dedicado a Messi, los hinchas de Central aprovecharon para despedir simbólicamente a Di María, quien dejó la Selección Argentina después de una carrera inolvidable, coronada con la Copa América, el Mundial y otra Copa América.
Y todo ocurrió, nada menos, que en el clásico rosarino y frente a Newell’s. Messi es uno de los grandes símbolos de la Lepra, mientras que Di María representa una parte enorme de la identidad canalla. Por eso, el “Fideo, Fideo” que bajó desde las tribunas tuvo un significado especial.
El minuto 10 terminó siendo mucho más que una pausa reglamentaria. Fue un homenaje que los hinchas de Central hicieron propio, recordando a dos futbolistas que llevaron el nombre de Rosario a lo más alto del fútbol mundial.
Messi tuvo sus aplausos. Y Di María tuvo su canción. En pleno clásico rosarino, el Gigante volvió a demostrar que hay ídolos que trascienden cualquier partido.

