Boca y Lanús protagonizaron un partido que terminó con una agónica victoria del Xeneize por 1-0, pero que tuvo una polémica desde el comienzo. Antes del primer cuarto de hora, el equipo de Mauricio Pellegrino reclamó la expulsión de Leonel Flores por una fuerte entrada sobre Sasha Marcich.
La acción ocurrió a los 13 minutos, cuando Flores intentó presionar la salida de Lanús. El delantero de Boca llegó tarde y, cuando Marcich ya se había desprendido de la pelota, impactó con su pierna izquierda sobre la del futbolista del Granate, en una zona cercana al gemelo y la rodilla.
Pablo Dóvalo sancionó la infracción con tarjeta amarilla, decisión que generó inmediatamente el reclamo de los jugadores de Lanús. La particularidad fue que, pese a la intensidad de la entrada, desde el VAR no hubo llamado para que el árbitro revisara la jugada.
Germán Delfino estuvo a cargo del VAR y Javier Uziga fue el AVAR. Ambos convalidaron la decisión de Dóvalo, por lo que el partido continuó con tiro libre para Lanús y Flores permaneció en cancha.
Pellegrino, durísimo con el VAR
Después del encuentro, Mauricio Pellegrino no ocultó su bronca y cuestionó especialmente que la acción ni siquiera haya sido revisada. El entrenador de Lanús consideró que se trataba de una jugada de resolución sencilla y apuntó directamente contra el funcionamiento del VAR.
“La jugada es muy clara, es una jugada con la pierna a la altura del gemelo, casi rodilla. Ahora, con el línea al lado, VAR y cámaras ni siquiera consultarla… para mí es triste, no puedo decir otra cosa”, manifestó el técnico.
Pellegrino insistió con su postura y explicó que lo que más le molestó fue la falta de consulta por parte de los árbitros encargados de la tecnología: “Como profesional de esto donde uno tiene reglas para todo, para mí es triste, pero mucho más no puedo decir porque te queda ese sentimiento”.
Y cerró con una frase que resume el enojo del entrenador: “Los jugadores nos preguntan, nos preguntan el por qué y es una jugada clarísima. No tengo mucho más para decir”.
La discusión quedó instalada desde los primeros minutos y volvió a poner bajo la lupa el criterio del VAR en una acción en la que Lanús entendió que la tarjeta amarilla se quedó corta. Boca, finalmente, ganó sobre el final y se quedó con tres puntos importantes, pero la imagen del planchazo de Flores seguirá siendo una de las escenas más discutidas de la noche.

