Ángel Di María volvió a aparecer en todo su esplendor. Apenas unos días después del duro golpe que significó la eliminación de Rosario Central de la Copa Libertadores, el campeón del mundo respondió de la mejor manera: con fútbol, personalidad y dos goles para rescatar al Canalla.
Central perdía 2-0 ante Talleres en el Mario Alberto Kempes, pero Fideo tomó el partido en sus manos. Primero descontó de penal y apenas ocho minutos después volvió a aparecer dentro del área para marcar el 2-2 definitivo.

El doblete llegó en un momento especial para Di María. La eliminación ante Corinthians había dejado al rosarino visiblemente golpeado, al punto de poner en duda su continuidad y reconocer que debía pensar qué quería hacer con su futuro. Pero lejos de quedarse atrapado en aquella frustración, volvió a demostrar que cuando aparece su mejor versión, Central tiene un jugador capaz de cambiar cualquier partido.
Ahora, el próximo desafío será nada menos que Gimnasia. El Canalla volverá a jugar en el Gigante de Arroyito el sábado, en un partido que tendrá un condimento especial: será el reencuentro de Di María con su gente después del golpe copero y con la confianza renovada tras una actuación que volvió a ponerlo en el centro de la escena.
El aura sigue intacta. Y Gimnasia ya sabe que el sábado tendrá enfrente a un Fideo que, cuando encuentra su mejor versión, puede convertirse en un problema enorme.

