Sofía y su mamá fueron al cementerio de la localidad bonaerense de 9 de Julio y protagonizaron una escena surrealista que terminó atrapando a los más curiosos en la red social Tik Tok. La escena quedó grabada por las protagonistas que rápidamente se volvió viral. Esa caminata al cementerio local que parecía ser tranquila se convirtió en la anécdota más insólita del año donde ambas mujeres quedaron encerradas en el panteón.
Un descuido que costó caro en 9 de Julio
Sofi y su madre acudieron al Cementerio Municipal local para rendir respetos durante la tarde a un familiar. Sin embargo, cometieron un error fatal, pasaron de largo sin mirar el cartel con los horarios de atención y cierre colocados en el acceso principal. Mientras caminaban entre los pasillos, el personal del lugar dio por finalizada la jornada, cerró el sector de rejas, colocó los candados de seguridad y se retiró sin advertir que aún quedaban visitantes en el interior.
Gritos, indiferencia en la calle y la llegada de la noche
Al intentar salir, se encontraron con el portón principal bloqueado, “gritamos como locas y nadie nos escuchaba”, relató la joven. La desesperación se mezcló con el absurdo cuando divisaron a unos jóvenes en moto circulando por la vereda exterior, lejos de socorrerlas o buscar ayuda, la moto dio la vuelta y se fue, dejándolas totalmente ignoradas a su suerte. Ante la imposibilidad de que la madre trepara las rejas y con el sol cayendo rápidamente sobre el predio, la única alternativa real fue llamar al 911 para pedir el auxilio de la policía local.
Mientras aguardaban la llegada de la patrulla entre lápidas Sofi optó por tomarse la situación con humor y grabar todo el “tour no deseado” con su celular. Subió el registro a su cuenta de TikTok (@s0fy_93), donde el video acumuló miles de reproducciones y comentarios de usuarios atónitos ante semejante distracción.
Finalmente, los efectivos policiales acudieron al predio para liberar a ambas mujeres sanas y salvas, cerrando una jornada inolvidable con una lección clara, nunca hay que cruzar un portón sin verificar a qué hora se le pone candado.

