Omar De Felippe estuvo cerca de convertirse en entrenador de Gimnasia hace algunos meses. El técnico fue uno de los nombres que la dirigencia albiazul evaluó para reemplazar a Fernando Zaniratto e incluso hubo conversaciones para intentar llegar a un acuerdo. Sin embargo, las diferencias económicas terminaron alejándolo del banco del Lobo.
Ahora, el destino lo llevó a Córdoba. Talleres oficializó a De Felippe como su nuevo entrenador, luego de la salida de Jorge Sampaoli, quien dejó el cargo después de apenas siete fechas del Torneo Clausura. El conjunto cordobés marcha último en su zona, con apenas cinco puntos, producto de una victoria, dos empates y cuatro derrotas.

La llegada del ex entrenador de Central Córdoba representa además un fuerte volantazo en el proyecto futbolístico de Talleres. De Felippe tiene un perfil mucho más pragmático, ordenado y directo, mientras que Sampaoli es identificado con una propuesta mucho más ofensiva, dinámica y asociada a la presión alta y la búsqueda permanente del protagonismo.
El propio Talleres definió a su nuevo entrenador como un técnico “trabajador, comprometido y pragmático”, con especial atención al funcionamiento colectivo y a encontrar soluciones dentro del campo de juego. De Felippe firmó contrato por un año y comenzará su ciclo con una misión inmediata: sacar al equipo del último lugar y cambiar rápidamente la imagen.
Así, aparece una curiosa conexión con Gimnasia: el entrenador que el Lobo quiso pero no pudo pagar ahora vuelve a escena en un club que acaba de tomar una decisión diametralmente opuesta a la que había tomado con Sampaoli. De Felippe tendrá su primer gran desafío este sábado, cuando Talleres visite a San Lorenzo.

