La sensación de inseguridad volvió a quedar en primer plano en Mar del Plata tras un nuevo robo que tuvo como víctimas a turistas que habían llegado a la ciudad para pasar sus vacaciones. Esta vez, una familia de siete integrantes oriunda de Arrecifes terminó abandonando su estadía de manera anticipada luego de ser desvalijada en la vivienda que alquilaban en el Bosque Peralta Ramos.
El hecho ocurrió mientras los damnificados se encontraban fuera de la casa, aprovechando una jornada de playa. Según relataron, horas antes un camión había provocado el corte del tendido eléctrico en el barrio, dejando sin funcionamiento a las cámaras de seguridad de la zona. Esa situación fue aprovechada por los delincuentes, que forzaron una reja y accedieron al inmueble sin ser advertidos.
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Una vez dentro, los ladrones se llevaron dinero en efectivo, bolsos con pertenencias personales y las copias de las llaves de dos camionetas de la familia, una Toyota Hilux y una RAV4. El botín fue valuado en aproximadamente 4,5 millones de pesos, además de objetos de uso cotidiano que los turistas necesitaban para continuar con su estadía.

Al regresar a la vivienda, ubicada en la calle Las Margaritas al 3300, los integrantes de la familia se encontraron con un escenario de total desorden y con la certeza de que habían perdido prácticamente todo lo que habían llevado para pasar sus vacaciones. “Nos dejaron con lo puesto”, resumió uno de los afectados, aún conmocionado por lo ocurrido.
La situación se tornó aún más compleja cuando intentaron comunicarse con la comisaría de la zona. Debido al corte de luz, nadie atendió el teléfono y tuvieron que trasladarse personalmente hasta la dependencia policial para radicar la denuncia. Allí, además de tomarles declaración, les recomendaron resguardar los vehículos ante el temor de que los delincuentes regresaran.
El golpe económico y emocional obligó a la familia a tomar una decisión drástica: suspender las vacaciones y regresar de inmediato a Arrecifes. Incluso debieron pedir dinero prestado a amigos para poder costear el viaje de vuelta, ya que se habían quedado sin efectivo tras el robo.
Este episodio se suma a una seguidilla de hechos delictivos registrados en Mar del Plata durante la temporada, muchos de ellos con turistas como blanco. En las últimas semanas se multiplicaron las denuncias de robos en casas alquiladas, departamentos temporarios y alojamientos turísticos, una situación que refuerza la percepción de que la ciudad atraviesa un momento crítico en materia de seguridad.
Para muchas familias que llegan desde distintos puntos de la provincia y del país, el descanso soñado termina convertido en una experiencia traumática, marcada por pérdidas materiales, miedo y la necesidad de regresar antes de tiempo, con la sensación de haber quedado completamente desprotegidos.

