La delegación bonaerense de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) cumplió 80 años de historia en un contexto inédito. La parálisis de la obra pública nacional, vigente desde 2023, puso a las empresas del sector en jaque y hoy sobreviven gracias a iniciativas provinciales. Cómo pega la crisis en la provincia de Buenos Aires.
En diálogo con FM Cielo, Lucas Luciano, presidente de la entidad, reconoció que “se está sintiendo” la falta de obra pública nacional, “tanto nueva como de mantenimiento”. Ese derrumbe de la actividad fue mitigado por los proyectos que impulsa el gobierno provincial que bastaron para “que las empresas tuviesen trabajo”, indicó el referente de la construcción.
De hecho, al haber poca demanda las compañías hacen presupuestos con números ajustados para ganar competitividad “y los precios se hacen más competitivos”, destacó Luciano. Hace unos meses, el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, contó que ahora a cada licitación “se presentan tres, cuatro o cinco veces más empresas” lo que finaliza con “precios mucho más bajos”.

En su paso por el programa Todo no se puede, Luciano ratificó esa historia, pero abogó por precios de equilibrio “para que la obra pueda ser terminada y ejecutada en tiempo y forma que es lo que sirve”. El problema en este momento es la falta de inversión pública.
“Todos los países del mundo gastan entre un 3 y un 7 por ciento del PBI en obras de infraestructura“, graficó el titular de la CAMARCO bonaerense. Actualmente, Argentina “no viene invirtiendo absolutamente nada y en los años anteriores tuvo un nivel de obra rondando el 1,5 y el 2 por ciento”, completó.
La esperanza de la red de rutas nacionales concesionadas
Una de las oportunidades que podrían darle un impulso a la construcción son las obras vinculadas a las rutas que el gobierno nacional concesionó. Algunos contratos ya están firmados y los caminos quedaron en manos de las empresas que ganaron la licitación. Según los contratos, antes de empezar a cobrar los peajes con las tarifas nuevas tienen que hacer ciertos trabajos de mantenimiento.
Sin embargo, Luciano advirtió que la red nacional de concesiones es de aproximadamente 9 mil kilómetros cuando el total de rutas federales llegan a los 50 mil kilómetros. “No sé el plan que tendrá el gobierno nacional para eso. Se está hablando mucho de la transferencia de algunas obras a las provincias para que se hagan cargo de los tramos que pasen por sus jurisdicciones“, expresó.
Esas transferencias ya están en marcha en algunas jurisdicciones, pero la Provincia, enfrentada con el gobierno nacional, no logra capitalizarlo. De hecho, viene pidiendo que le traspasen la autopista Presidente Perón desde hace años y no hubo ni siquiera reuniones para avanzar en ese sentido. Así las cosas, las empresas de la construcción emplazadas en la provincia de Buenos Aires deberán seguir haciendo malabares para sostenerse mientras la infraestructura vial se degrada fuertemente.

