El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, fue al santuario de San Cayetano para sumarse a la peregrinación organizada por gremios y movimientos sociales. Desde ahí, se refirió a la jornada de ayer en la que el Senado aprobó la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, pero dejando afuera los cambios a la ley de tierras. Mensaje para la administración libertaria.
“Estamos frente a un gobierno que no solo no escucha, sino que, como se vio ayer en el Congreso, además reprime a quienes se expresan pacíficamente”, lanzó Kicillof. Efectivamente, ayer la marcha contra los cambios a la ley de tierras fue brutalmente reprimida por las fuerzas de seguridad con gases lacrimógenos, balas de goma y camiones hidrantes.
Según la Comisión Provincial por la Memoria (CPM), la jornada terminó con “unas 1500 personas heridas” en lo que fue “una de las represiones más salvaje del último tiempo”. El organismo confirmó que hubo “al menos 9 personas detenidas” mientras que el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires registró daños equivalentes a 468 millones de pesos.

Lo cierto es que el oficialismo tuvo que resignar los cambios a la ley de tierras, entre otras cosas del proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, y la oposición se anotó un triunfo. Para Kicillof, “queda claro que este no es el camino que necesita la Argentina: no van a poder rematar nuestro país porque hay un pueblo que está dispuesto a defender nuestra soberanía“.
Respecto del Día de San Cayetano, el gobernador contó que decidió participar de la peregrinación para “acompañar a un pueblo que está sufriendo”. “Son millones las familias que han tenido que endeudarse para pagar cuestiones básicas como los alimentos o el alquiler“, expresó.
Tras saludar a los feligreses, el gobernador se sumó a la columna encabezada por la CTA y la UTEP con destino a Plaza de Mayo. Los manifestantes tienen previsto hacer un acto al mediodía junto a la CGT para reclamar, entre otras cosas, salarios dignos.

