La fachada era la de un comercio más, pero detrás del mostrador de una fiambrería dentro de un supermercado chino, la Policía encontró una escena muy distinta: más de 200 dosis de cocaína preparadas para la venta, una pistola semiautomática calibre .22, una balanza de precisión y elementos utilizados para fraccionar droga.
El procedimiento se realizó en un Mini Market ubicado en la esquina de 9 de Julio y Ortiz de Rosas, en Morón, luego de una investigación iniciada a partir de denuncias anónimas de vecinos que advertían sobre una posible maniobra de venta de estupefacientes en el lugar.
La pesquisa quedó en manos de la Delegación Departamental de Investigaciones de Drogas Ilícitas de Morón, con intervención de la Fiscalía N° 9. A partir de las primeras medidas, los investigadores avanzaron sobre una hipótesis concreta: la cocaína habría sido comercializada al menudeo desde un sector del supermercado.
Cocaína, una pistola y todo preparado para vender
El allanamiento terminó con un importante secuestro de droga. Los efectivos encontraron más de 200 dosis de cocaína ya preparadas para su comercialización, además de otras porciones compactas de la misma sustancia.
Pero el hallazgo no terminó ahí. En el lugar también apareció una balanza de precisión y distintos elementos utilizados para fraccionar sustancias, una serie de indicios que los investigadores incorporaron como evidencia de la presunta operatoria de venta.
Entre los objetos secuestrados apareció además una pistola semiautomática calibre .22. Por el momento no trascendió si estaba cargada, si tenía pedido de secuestro o a quién pertenecía, cuestiones que deberán determinarse mediante los peritajes correspondientes.
La escena encontrada dentro del comercio reforzó así la principal hipótesis de la investigación: que allí no solo se almacenaba droga, sino que parte de la sustancia era preparada para llegar directamente a los compradores.
El depósito estaba enfrente y un auto habría sido clave
La investigación llevó a los agentes hasta otro inmueble ubicado justo frente al supermercado. Se trata de un monoambiente que, de acuerdo con la pesquisa, habría sido utilizado como depósito para guardar parte de la droga antes de su fraccionamiento y posterior distribución.
Los policías también secuestraron un Ford Ka, vehículo que habría sido utilizado para realizar entregas a domicilio. Ese elemento abrió otra línea de investigación para determinar hasta dónde llegaba la presunta red de comercialización y si había más personas involucradas.
Los allanamientos fueron autorizados por el Juzgado de Garantías N° 6 de Morón, a cargo de manera subrogante del juez Roberto Carletti, luego de que la fiscalía reuniera elementos surgidos de la investigación.
Dos empleadas bajo la lupa, pero el dueño quedó afuera
La causa apunta preliminarmente contra dos empleadas del comercio, a quienes los investigadores atribuyen la presunta venta de cocaína desde el establecimiento.
Sin embargo, un dato resulta clave: el propietario del supermercado no fue imputado. Según la información difundida sobre el caso, la hipótesis de la investigación sostiene que las mujeres habrían llevado adelante la actividad sin conocimiento ni autorización de los responsables del local.
Por ese motivo, la Justicia no ordenó el cierre del Mini Market. La continuidad de la actividad comercial quedó sujeta además a una inspección que deberán realizar las autoridades municipales.
Durante el operativo también participó Falú, un perro especializado en la detección de drogas, junto con su guía.
Ahora la investigación deberá determinar quiénes abastecían la droga, quiénes participaban de la distribución y cuál era el verdadero alcance de la presunta venta de cocaína que, según la pesquisa, funcionaba detrás de la fachada de una fiambrería en pleno Morón.


