Lo que comenzó como la invitación a un congreso profesional terminó convirtiéndose en un inesperado cruce público entre masajistas de Bahía Blanca. Acusaciones por supuestos masajes eróticos, capturas de conversaciones privadas, denuncias de discriminación y un fuerte intercambio mediático conforman una polémica que en las últimas horas ganó repercusión en la ciudad.
El conflicto tiene como protagonistas a las integrantes del gabinete de masajes Samsara y a Mónica Mercado, organizadora del encuentro del que las profesionales finalmente no participarán. Mientras desde el gabinete aseguran que fueron excluidas por comentarios de contenido sexual realizados por terceros en sus redes sociales, la organizadora sostiene que la decisión estuvo vinculada a presuntas conversaciones en las que ellas mismas ofrecerían servicios que exceden los masajes terapéuticos. Hasta el momento, la autenticidad y el contexto de esas capturas no fueron comprobados públicamente.
Según publicó La Brújula 24, Daiana, una de las integrantes de Samsara, explicó que el equipo había sido convocado para brindar una exposición sobre masaje tailandés y atención holística, una oportunidad que calificó como un reconocimiento al trabajo que realizan desde hace casi nueve años. “Nos llamaron para una conferencia donde íbamos a ser disertantes. Era mi primera vez con el equipo y estábamos muy felices”, relató.
Sin embargo, días después recibió un mensaje de la organización consultándole por comentarios que circulaban en sus redes sociales. Según contó, le manifestaron que habían recibido capturas donde se insinuaba que ofrecían servicios con “doble sentido”.
La masajista negó categóricamente esa versión y sostuvo que los mensajes cuestionados pertenecen a usuarios ajenos al gabinete. “Nosotras no tenemos nada que ver con eso del ‘final feliz’ ni con lo sexual. No trabajamos con partes genitales ni mostramos nada parecido en nuestras redes”, aseguró.
Además, explicó que frecuentemente reciben comentarios inapropiados de hombres y que resulta imposible moderar miles de publicaciones ofensivas.
“Mi compañera se hizo viral solamente por mostrar la sala de masajes. No podemos sentarnos a bloquear más de tres mil comentarios”, afirmó. Daiana también lamentó perder la posibilidad de participar del congreso, ya que habían preparado una presentación especial para la ocasión.
La respuesta de la organizadora
Tras hacerse pública la denuncia, la organizadora del encuentro, Mónica Mercado, dio su versión de los hechos y rechazó haber discriminado al gabinete. Según explicó, inicialmente decidió convocarlas tras recibir buenas referencias y revisar sus perfiles en redes sociales, donde, afirmó, no encontró ningún inconveniente.
No obstante, aseguró que luego de anunciar el programa comenzó a recibir decenas de mensajes privados con capturas de presuntas conversaciones mantenidas por las integrantes de Samsara. “Hubo un montón de gente que me mandó capturas donde decían que de un masaje descontracturante se podía pasar tranquilamente a uno relajante erótico”, sostuvo.
Mercado afirmó haber recibido más de 60 imágenes y aseguró que en algunas de ellas las respuestas habrían sido realizadas por las propias masajistas. Sin embargo, esas conversaciones no fueron verificadas públicamente y desde Samsara niegan brindar ese tipo de servicios.
Para la organizadora, el problema no estaba relacionado con la temática de la exposición que iban a ofrecer, sino con la imagen que, según considera, proyectaban. “El masaje tailandés estaba perfecto. Estamos hablando de dos cosas distintas. Dentro del objetivo del congreso los masajes eróticos no entran”, expresó.
Asimismo, rechazó haber acusado a las jóvenes de ejercer la prostitución y aseguró que simplemente entendía que el perfil de sus servicios no coincidía con el espíritu del evento.
Incluso negó haber sido quien las excluyó del congreso. “Yo no las bajé. Ellas se bajaron solas e hicieron todo este circo”, afirmó.
Dos versiones enfrentadas
Mientras desde Samsara sostienen que fueron juzgadas únicamente por comentarios realizados por terceros en internet y denuncian una situación de prejuicio hacia las mujeres que trabajan como masajistas, la organización asegura que tomó su postura a partir de conversaciones que, según afirma, demostrarían que también ofrecían servicios eróticos.
Por el momento no existen elementos públicos que permitan corroborar la autenticidad, el contexto ni el contenido completo de las capturas mencionadas por Mercado, por lo que ambas versiones permanecen enfrentadas.
Lo que sí quedó claro es que una invitación a un congreso de masajes terminó derivando en una inesperada disputa pública entre profesionales del rubro, una polémica que rápidamente se instaló en Bahía Blanca y abrió un debate sobre los prejuicios, la reputación en redes sociales y los límites entre la actividad profesional y la imagen que circula en internet.

