Las repercusiones por las declaraciones del conductor libertario Alejandro “Gordo Leyes” en el canal de streaming Carajo no tardaron en llegar y ya tuvieron una primera consecuencia comercial. La empresa de medialunas SAO, cuya publicidad aparecía durante la transmisión, anunció que retiró su patrocinio y tomó distancia de los mensajes expresados en el programa.
La decisión se conoció luego de que el video se viralizara en redes sociales y cientos de usuarios señalaran la presencia de la marca durante la emisión en la que Leyes propuso, entre otras cosas, la esterilización de habitantes del conurbano bonaerense, la construcción de un muro con francotiradores, la aplicación de un sistema de “portación de cara” y hasta el bombardeo de la provincia de Buenos Aires con napalm.
A través de un comunicado publicado en su cuenta oficial de Instagram, SAO aclaró que no comparte el contenido difundido durante esa transmisión. “En relación con los comentarios realizados durante una transmisión en la que nuestra marca tuvo presencia publicitaria, queremos expresar que SAO Medialunas no comparte ni avala ningún mensaje discriminatorio, violento o que promueva el odio hacia cualquier persona o comunidad”, expresó la empresa.
Además, explicó que su participación se limitó exclusivamente a una pauta comercial y que no implicó ningún tipo de respaldo al programa ni a sus conductores. “Nuestra participación comercial tuvo como único objetivo la difusión de nuestra marca, como lo hacemos con distintos streamings de público joven, y nunca estuvo vinculada a ningún programa en particular ni implica adhesión a las opiniones expresadas por terceros”, sostuvo.
Finalmente, la firma confirmó que decidió retirar su publicidad luego de la polémica generada. “Lamentamos profundamente que esta situación haya generado malestar y por eso hemos decidido retirar nuestra publicidad. Gracias a quienes nos hicieron llegar su preocupación”, concluyó el comunicado.
Del streaming al repudio
El anuncio de SAO llegó pocas horas después de que se difundiera masivamente el recorte del programa de Carajo en el que Alejandro Leyes sostuvo que el conurbano bonaerense “no tiene salvación” y enumeró una serie de propuestas que incluyeron la esterilización forzada de parte de la población, la construcción de un muro con francotiradores, un sistema de selección arbitraria al que llamó “portación de cara” y el lanzamiento diario de bombas de napalm sobre la provincia de Buenos Aires.
Las declaraciones fueron celebradas entre risas por el resto de los integrantes de la mesa y generaron un fuerte rechazo en redes sociales, donde numerosos usuarios cuestionaron el contenido de los dichos y reclamaron explicaciones a las marcas que aparecían como auspiciantes de la transmisión.
La respuesta de SAO fue la primera consecuencia concreta para el programa: la empresa decidió despegarse públicamente del episodio y retirar su pauta publicitaria.

