La Justicia penal bonaerense dio un paso determinante contra el negocio de la especulación inmobiliaria no regulada en la capital provincial. A partir de denuncias formuladas por la Municipalidad de La Plata, la magistrada Marcela Garmendia dispuso el cese inmediato de todas las obras en marcha dentro de diez emprendimientos urbanísticos que no contaban con las habilitaciones correspondientes. La resolución judicial apunta a desarticular una red comercial dedicada a la venta irregular de tierras.
El expediente judicial investiga la presunta formación de una asociación ilícita conformada por empresarios del sector privado y ex funcionarios públicos de la comuna. Esta estructura habría operado durante años montando loteos sin la factibilidad técnica ni jurídica exigida por la normativa vigente. Las maniobras generaron un millonario perjuicio patrimonial a cientos de familias que volcaron sus ahorros en proyectos totalmente al margen de la ley.
Frente a las evidencias acumuladas en el expediente, la jueza ordenó paralizar los trabajos en el territorio para frenar la expansión de estos predios clandestinos. La medida busca proteger tanto el ordenamiento territorial del distrito como los derechos de potenciales compradores que son atraídos por ofertas engañosas.
Detenciones y persecución penal
En un fallo de contundente impacto procesal, la Justicia dictó la orden de detención para cuatro de las figuras clave identificadas en el entramado de comercialización.
Según los documentos oficiales de la causa, se ordenó la privación de la libertad de Nadia Antonella Lima como coautora de ocho hechos de estafa. Asimismo, la medida alcanza a Francisco Vila Basualdo y a Eugenia Martinez, considerados coautores de diez hechos de estafa.
La situación judicial de Eugenia Martinez reviste una gravedad adicional, dado que se le atribuye la autoría del delito de uso de documento público falso. Por su parte, Milena del Sol Dell’Aqua figura imputada como partícipe necesaria en seis hechos de estafa.
Las calificaciones legales asignadas encuadran en los artículos 55 y 172 del Código Penal, junto al artículo 296 en remisión al 292 del mismo cuerpo legal.
Con el objetivo de recolectar nuevas pruebas sobre el funcionamiento de la organización, la jueza dispuso además el secuestro de los teléfonos celulares y dispositivos de uso personal de todos los imputados mencionados. De este modo, los peritos buscan reconstruir las comunicaciones y las transacciones que sostuvieron el entramado ilícito.
El patrón común del engaño
El análisis de la fiscalía sobre la materialidad ilícita determinó que, si bien se trata de acontecimientos independientes ligados a distintos lotes, todos responden a un mismo modo de operar. La investigación judicial fundamentó sus resoluciones al comprobar la existencia de una actuación coordinada con roles claramente repartidos entre los involucrados.
El grupo ejecutaba supuestos desarrollos inmobiliarios con la finalidad directa de engañar a los compradores respecto de las cualidades reales de las parcelas ofreciendo garantías de urbanización inexistentes. Mediante esta maniobra, lograban que las víctimas se desprendieran de importantes sumas de dinero para adquirir terrenos de los que nunca podrían obtener titularidad legal.
Los magistrados concluyeron que existen indicios vehementes de que las víctimas jamás habrían realizado semejante desembolso económico de haber conocido la verdadera situación dominial del suelo. En muchos casos, lo que se vendía como un lote apto para vivienda familiar era en realidad una porción indivisa de campos rurales sin posibilidad de subdivisión o escrituración.

El mapa de la irregularidad
La intervención sobre estos diez desarrollos constituye solo la superficie de una problemática estructural de enorme escala en la región. Un relevamiento integral confeccionado por el municipio identificó la existencia de 435 barrios y proyectos de loteo que operan de manera ilegal o irregular en todo el partido platense.
Las dimensiones del fenómeno son impactantes: los predios no autorizados suman unas 3.380 hectáreas y albergan ya 6.876 viviendas construidas en condiciones precarias de legalidad. Los informes técnicos calculan además una capacidad potencial para albergar más de 32.800 parcelas, lo que habría permitido el asentamiento irrestricto de aproximadamente 165.000 habitantes.
Esta proliferación de urbanizaciones informales ha sumido a miles de familias bonaerenses en una absoluta incertidumbre jurídica. La falta de servicios básicos, la imposibilidad de escriturar y los perjuicios patrimoniales consolidados convierten a este caso en un punto de inflexión para el control del suelo en La Plata.


