La causa por el asesinato de Morena Verdi, Brenda del Castillo y Lara Gutiérrez ocurrido en Florencio Varela sumó un nuevo acusado a días de cumplirse un año del crimen. El sospechoso ya estaba preso por un robo y ahora los investigadores lo ubicaron dentro del vehículo utilizado para trasladar a las víctimas.
David Alberto Godoy, un hombre argentino de unos 40 años, se encontraba detenido desde marzo en la Alcaidía Norte 3 de la Ciudad de Buenos Aires por una causa en la que se lo acusa de haber participado de un robo con un arma de fuego en un supermercado. Ahora, su nombre quedó incorporado a la investigación por el triple crimen de Florencio Varela.

El vínculo con el caso surgió a partir del análisis de distintos teléfonos celulares. Esa información permitió a los investigadores ubicar a Godoy en la Chevrolet Tracker blanca que trasladó a Morena, Brenda y Lara durante la noche del 19 de septiembre de 2025.
“Pequeño J”, el líder narco y principal apuntado del triple crimen en Florencio Varela
Pero el dato que complica al nuevo sospechoso va más allá de su presunta presencia en el vehículo. Según la investigación, Godoy habría permanecido hasta las 5 de la madrugada en la casa donde ocurrió el crimen y pertenecería al círculo de confianza de “Pequeño J”, señalado por los investigadores como uno de los principales responsables de la organización del hecho.

De acuerdo con esa hipótesis, el hombre habría formado parte del grupo que estuvo en la vivienda durante la noche en la que las tres jóvenes fueron asesinadas.
Godoy fue trasladado a la DDI de La Matanza y este viernes será indagado por la Justicia. Con su detención, la causa ya tiene 16 personas privadas de la libertad mientras que otros tres sospechosos continúan prófugos y cuentan con pedido de captura internacional y alerta roja de Interpol.
La principal hipótesis sobre esos tres fugitivos apunta a que podrían estar en Trujillo, Perú. Mientras tanto, la investigación busca determinar qué función cumplió cada uno de los acusados en el secuestro, traslado y asesinato de las víctimas.
El caso comenzó el viernes 19 de septiembre del año pasado, cuando Morena, Brenda y Lara salieron con la promesa de asistir a una fiesta por la que recibirían 300 dólares cada una. Una Chevrolet Tracker blanca las pasó a buscar por La Matanza y luego las llevó hasta Florencio Varela.
Cinco días después, el miércoles 24, los cuerpos fueron encontrados enterrados en el patio de una vivienda de esa localidad. Las autopsias determinaron que las jóvenes habían sido torturadas, golpeadas y asesinadas.


