Una camioneta Opel Combo importada como vehículo usado desde Amberes, Bélgica, llegó a la Argentina por vía marítima y quedó en la Terminal Portuaria de Zárate. En distintos sectores de esa camioneta había un cargamento que no estaba declarado: 52 kilos de MDMA de máxima pureza.
La droga estaba distribuida en diferentes partes del vehículo. Los investigadores encontraron 20 kilos en una primera revisión y otros 32 kilos al desmontar distintos sectores, hasta completar el cargamento. La sustancia estaba escondida en el tanque de combustible, el chasis y los asientos.
El valor de la droga también requiere una distinción. Los 52 kilos fueron valuados en unos US$2,34 millones en el mercado ilegal. Pero esa misma cantidad podría utilizarse para elaborar aproximadamente un millón de pastillas de éxtasis, cuyo valor de comercialización fue estimado en más de US$16 millones.
La magnitud del cargamento hizo que el caso fuera considerado el mayor secuestro de MDMA registrado hasta el momento en la Argentina.
Un vehículo llegado por barco y una droga repartida en su estructura
La camioneta había sido enviada desde Amberes, una ciudad portuaria de Bélgica, hasta la Argentina. El vehículo terminó en la Terminal de Zárate, donde debía continuar con el circuito previsto por quienes habían organizado su ingreso.
El cargamento no estaba colocado en un único compartimento. La droga había sido repartida dentro de la propia estructura de la camioneta, lo que permitió ocultar los 52 kilos en diferentes espacios.
Durante la inspección fueron encontrados inicialmente unos 20 kilos de una sustancia sólida, granulada y cristalina. Los análisis determinaron que se trataba de MDMA.
La revisión continuó sobre otras partes del vehículo y permitió encontrar otros 32 kilos, hasta llegar al peso total de 52 kilos.
La investigación sostiene que el cargamento formaba parte de una maniobra de una organización criminal transnacional que buscaba introducir drogas sintéticas en la Argentina. La pesquisa había comenzado en febrero de 2026 a partir de información aportada por la DEA sobre la actividad de una estructura vinculada con México.

Qué iba a pasar con la camioneta
El vehículo no había llegado a la Argentina para permanecer en la terminal. La investigación buscó determinar quiénes estaban detrás de la recepción y cuál era el destino que tenía previsto el utilitario una vez retirado.
Para eso se realizó una entrega vigilada: después de retirar el cargamento original, la camioneta continuó su recorrido bajo seguimiento para intentar identificar a las personas que debían recibirla.
Uno de los sospechosos, un ciudadano mexicano, llegó al país para intervenir en la recepción del vehículo. Según la investigación, otro de los involucrados, de nacionalidad venezolana, participó en la entrega de un pago parcial.
La pesquisa también estableció que había otro ciudadano mexicano señalado como responsable de coordinar el retiro y posterior traslado de la camioneta. Sobre él pesa una orden de captura internacional.
Tres detenidos y una investigación que continúa
La causa derivó en ocho allanamientos, realizados en la Ciudad de Buenos Aires y en la provincia de Salta. Como resultado fueron detenidos tres hombres: un argentino, un venezolano y un mexicano. La Justicia también secuestró teléfonos celulares, documentación y otros elementos que serán sometidos a análisis.

La investigación continúa para determinar el resto de los integrantes de la organización y reconstruir las distintas etapas de la maniobra.
Lo que ya quedó establecido es el recorrido inicial del cargamento: 52 kilos de MDMA fueron enviados desde Amberes dentro de una camioneta Opel Combo que ingresó por vía marítima a la Argentina y llegó hasta la Terminal de Zárate con la droga escondida en distintas partes de su estructura.


