Estudiantes jugará ante Flamengo en UNO por la semifinal de ida de la Copa Libertadores 26 y, en pos de tener lista la logística, la dirigencia trabaja para resolver uno de los puntos centrales de la organización: el cupo destinado a los hinchas brasileños.
Para las semifinales de la Copa Libertadores, Conmebol establece un mínimo de 4.000 localidades para el público visitante, aunque existe la posibilidad de reducir esa cantidad mediante un acuerdo entre ambos clubes.

Un acuerdo por 2.000 entradas
La primera alternativa es alcanzar un acuerdo de reciprocidad con Flamengo. Si prospera esta variante, EDLP le entregaría 2.000 localidades para el partido en La Plata a los brasileños, mientras que recibiría la misma cantidad cuando le toque jugar en Brasil. Y todos contentos. ¿Por qué un cupo menor? El argumento que esgrime Estudiantes -como lo hicieron también otros clubes del país en instancias anteriores- es que los antecedentes son claros: los brasileños no suelen completar el ticketing otorgado.

Ampliar el sector visitante
Ahora bien: Flamengo tiene la potestad de negarse ya que lo ampara el reglamento. Y si no acepta el acuerdo y exige las 4.000 localidades, entonces, Estudiantes entonces tiene otra opción: analiza ampliar el actual codo visitante. ¿De qué manera? Quitando butacas de algunas filas del sector Familia de la Platea de 115 para ampliar el codo, que deberá incluir un pulmón de seguridad. De esa manera alcanzaría el cupo requerido. Y sin perder ubicaciones. ¿Cómo?
En el caso de que se avance con la ampliación del sector visitante, el club no descarta instalar tribunas tubulares sobre calle 1 para compensar los espacios cedidos al Fla. No sería algo inédito en UNO: este tipo de estructuras ya fue utilizado para la reinauguración del estadio en noviembre de 2019, cuando el pincha volvió a su histórica casa después de más de 14 años.

La negociación todavía tiene capítulos por delante, pero en Estudiantes hay una decisión que atraviesa todos los escenarios: la semifinal se va a jugar en el Jorge Luis Hirschi. Ya sea mediante un acuerdo con Flamengo o adaptando la capacidad del estadio, el león trabaja para que el partido más importante de la Copa hasta el momento se dispute con su gente y en su casa.


