En el marco del cierre de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, el programa “Palabras más, palabras menos” de LA CIELO 103.5 dedicó un espacio central a desarmar los mitos y realidades que rodean este acto biológico y social. La columnista Luciana Lanzi presentó datos reveladores que van desde la complejidad microscópica de la leche humana hasta las deudas pendientes de la legislación laboral argentina.
La leche como “manual de instrucciones”
Lanzi comenzó destacando que la leche materna es mucho más que un alimento: es un sistema de comunicación entre madre e hijo. Citando las investigaciones de la estadounidense Katie Hinde, explicó que la composición de la leche varía según el sexo del bebé. “Las madres que tenían crías macho producían una leche que tenía mucho más grasa y proteína y las que tenían crías hembras producían una leche menos grasosa, menos calórica pero más balanceada”, detalló sobre los estudios en primates que luego se confirmaron en humanos.
La columnista subrayó que la tesis de Hinde sostiene que “la leche materna no era solo nutrición, que había algo más de información ahí que se ponía en juego”. Incluso, mencionó cómo el estado emocional de la madre influye en el desarrollo, “las madres primerizas y jóvenes generaban una leche con más cortisol, que es la hormona del estrés, y que las crías que tomaban esa leche crecían más aceleradamente pero también más ansiosas”.
La brecha entre la recomendación médica y la realidad laboral
Uno de los puntos más críticos de la charla fue la dificultad de sostener la lactancia exclusiva en un contexto de precariedad laboral. Lanzi citó datos del CIPEC y de la última Encuesta Nacional de Lactancia: “Nueve de cada 10 chicos en la Argentina toman leche materna dentro de los primeros 6 meses de vida, pero solo uno de cada dos lo hace de manera exclusiva, que es la recomendación médica”.
Para la especialista, la raíz del problema es estructural. “Los padres, los no gestantes, tienen dos días de licencia en general en la Ley de Contrato del Trabajo, que es una de las licencias más cortas de toda América Latina”, denunció. A esto se suma que más de la mitad de la población argentina está fuera del sistema formal: “Más de la mitad de la población tiene o empleo no formal o es independiente… con lo cual no cuenta con una licencia para poder dedicarle el tiempo necesario para poder sostener la lactancia”.
Contra la romantización y por la inclusión social
Hacia el final de la entrevista, Lanzi hizo un llamado a dejar de lado los discursos extremistas. “Está muy romantizada la idea de la lactancia y a veces, no se puede por cuestiones médicas, y eso genera mucha frustración”, advirtió, enfatizando que “no hay que condenar ni ser fundamentalista”.
La charla también derivó en un debate en el estudio sobre la importancia de que los varones se involucren en la temática. Ante la duda de los conductores sobre si era un tema exclusivamente femenino, Lanzi y el equipo coincidieron en que es un debate que “trasciende a la sociedad”. “La lactancia no es solo el tiempo de la mamá con ese bebé, sino que hay un montón de factores alrededor que condicionan que eso se pueda sostener o no”, concluyó Lanzi, instando a entender este tiempo no como un “beneficio laboral”, sino como una “inversión de tiempo pensando en el futuro y la calidad de la crianza”.

