La exitosa detención en Perú de Tony Valverde Victoriano, alias “Pequeño J”, señalado como autor intelectual del triple femicidio de Florencio Varela, derivó en un fuerte cruce político entre el Ministerio de Seguridad bonaerense y la cartera nacional.
El ministro provincial, Javier Alonso, responsabilizó a Patricia Bullrich de haber puesto en peligro la operación con una comunicación “inoportuna” en redes sociales y la acusó de actuar con “oportunismo político”.
El operativo bajo tensión
Según explicó Alonso, el martes por la mañana las fuerzas conjuntas detuvieron en Perú a Matías Ozorio, mano derecha del líder narco. El arresto debía mantenerse en secreto porque Ozorio aguardaba en un punto de encuentro a Valverde Victoriano.
“Desde Perú nos advirtieron: ‘No comuniquen esto porque él se va a bajar del encuentro y no va a llegar al lugar’”, relató el ministro. Sin embargo, minutos después, Bullrich publicó en sus redes la noticia de la captura de Ozorio. “La verdad que esa comunicación fue inoportuna”, sentenció.
Perú resaltó a la Policía bonaerense en la captura del “Pequeño J.” y su cómplice
“Casi se frustra por el oportunismo político”
En declaraciones a A24, Alonso fue más duro y apuntó a la ministra nacional: “La estrategia para atrapar a Pequeño J casi se frustra por el oportunismo político”.
El funcionario reclamó mayor coordinación con la Casa Rosada y advirtió: “El Presidente tiene que llamar a todos los gobernadores y definir una estrategia, porque no se puede hacer politiquería con esto. Debemos ser serios”.
Además, pidió que “se deje de desfinanciar a las fuerzas” y subrayó que la caída del capo narco fue producto de un “trabajo de campo muy importante” de la Policía Bonaerense junto con las autoridades peruanas.
Al describir al detenido, Alonso no dudó: “Es una persona muy cruel, sádica por los manejos que tenía”.

