La fabricación de teléfonos accesibles suele quedar fuera del foco cuando se habla de sustentabilidad tecnológica. Sin embargo, este segmento es clave para entender el impacto ambiental real de la industria móvil. En Argentina, donde los celulares de gama baja y media concentran gran parte de las ventas, analizar cómo se producen, cuánto duran y qué pasa cuando se descartan es tan importante como evaluar su precio o rendimiento.
Los smartphones económicos no son “menos tecnológicos” en términos ambientales: se fabrican en grandes volúmenes, utilizan recursos similares a los modelos más caros y, justamente por su masividad, tienen un peso significativo en la huella ecológica global.
Producción a gran escala y consumo de recursos
El principal impacto ambiental de un teléfono accesible se produce antes de que llegue al usuario. La extracción de materias primas, la fabricación de componentes y el ensamblado concentran la mayor parte de las emisiones.
En este proceso intervienen:
- Extracción de metales como litio, cobre y cobalto
- Uso intensivo de agua y energía en fábricas
- Transporte internacional de componentes
- Producción de plásticos y vidrios
Aunque cada equipo individual tenga un costo bajo, el volumen total de producción hace que el impacto acumulado sea considerable.
Materiales y construcción en la gama económica
A diferencia de los modelos premium, los teléfonos accesibles utilizan mayormente plásticos en su estructura. Esto tiene un doble efecto: por un lado, reduce costos y peso; por otro, plantea desafíos ambientales si esos materiales no son reciclables o reutilizados.

En los últimos años, algunos fabricantes comenzaron a introducir mejoras graduales, como:
- Plásticos reciclados en tapas traseras
- Menor uso de piezas metálicas difíciles de recuperar
- Diseños más simples, con menos componentes
Estas decisiones no siempre son visibles para el usuario, pero ayudan a reducir el impacto ambiental sin encarecer el producto final.
Durabilidad: el factor que más influye en el impacto real
Uno de los puntos menos discutidos, pero más importantes, es la vida útil del dispositivo. Un teléfono accesible que se reemplaza cada año genera más residuos que uno que se usa durante cuatro o cinco años, incluso si el segundo utiliza materiales más simples.
En mercados como el argentino, donde el recambio suele ser más lento, este factor juega a favor. Muchos usuarios estiran el uso de sus celulares económicos durante varios años, lo que reduce:
- La cantidad de dispositivos descartados
- La demanda de nuevos equipos
- El consumo de recursos asociado a la fabricación
Por eso, la durabilidad es tan relevante como el material con el que está hecho el teléfono.
El rol de las marcas en la reducción del impacto ambiental
Los fabricantes tienen un margen de acción importante, incluso en el segmento accesible. Algunas estrategias ya se están aplicando, mientras que otras todavía avanzan de forma lenta.
Entre las medidas más comunes se encuentran:
- Reducción del tamaño de los empaques
- Eliminación de plásticos de un solo uso
- Manuales digitales en lugar de papel
- Optimización logística para reducir transporte
Empresas como Samsung comenzaron a trasladar estas políticas a líneas más económicas, entendiendo que la sustentabilidad no puede limitarse solo a los modelos de gama alta.

La familia Galaxy como referencia de mercado
Dentro del ecosistema de Samsung, la línea Galaxy muestra cómo una misma familia de productos puede adaptarse a distintos segmentos manteniendo criterios comunes de fabricación, empaque y soporte, algo clave para escalar políticas ambientales de manera efectiva.
Un ejemplo del segmento accesible
Dentro del mercado local, el Samsung A21s es representativo de los teléfonos accesibles más difundidos. Su construcción prioriza simplicidad y durabilidad, dos factores que influyen directamente en el impacto ambiental cuando el equipo se utiliza durante varios años y no se reemplaza de forma prematura.
Este tipo de dispositivos demuestra que la sustentabilidad en la gama económica no pasa por materiales exóticos, sino por decisiones prácticas que favorecen un uso prolongado.
Residuos electrónicos: el gran desafío pendiente
El crecimiento del mercado de smartphones trajo consigo un aumento sostenido de residuos electrónicos. Teléfonos en desuso, baterías degradadas y cargadores obsoletos representan un problema ambiental serio, especialmente en países donde el reciclaje tecnológico no está completamente desarrollado.
En este contexto, los principales problemas son:
- Falta de puntos de reciclaje accesibles
- Desconocimiento del usuario sobre cómo descartar equipos
- Acumulación de celulares viejos en hogares
- Reciclaje informal sin controles ambientales
La fabricación de teléfonos accesibles solo puede considerarse más sustentable si va acompañada de políticas claras de recuperación y reciclado.
El consumidor argentino frente a la sustentabilidad
En Argentina, el precio sigue siendo el principal factor de decisión. Sin embargo, la conciencia ambiental empieza a ganar espacio, especialmente entre usuarios jóvenes. La sustentabilidad no suele ser decisiva por sí sola, pero suma valor cuando no implica pagar más.
Los usuarios valoran positivamente cuando:
- El teléfono dura varios años
- La marca ofrece soporte y actualizaciones
- El empaque es simple y sin excesos
- Existen programas de reciclaje o canje
En este sentido, la durabilidad vuelve a aparecer como el eje central.
Gama accesible y economía circular
La economía circular propone extender la vida útil de los productos, reutilizar componentes y reciclar materiales. En los teléfonos accesibles, este enfoque puede tener un impacto enorme.
Algunas prácticas alineadas con esta lógica incluyen:
- Reventa de equipos usados
- Reparaciones simples y económicas
- Uso como segundo dispositivo
- Donación de celulares funcionales
Estas estrategias reducen la necesidad de fabricar nuevos equipos y disminuyen el volumen de residuos electrónicos.
El peso del volumen en la huella ambiental
Aunque los teléfonos económicos suelen ser menos complejos que los premium, su impacto ambiental total es alto por una razón simple: se venden muchos. El volumen compensa cualquier ahorro individual de materiales.
Por eso, pequeñas mejoras aplicadas a millones de dispositivos pueden generar un efecto positivo significativo, incluso sin cambios radicales en el diseño.
Qué se puede esperar a futuro
A corto y mediano plazo, es probable que la sustentabilidad avance de forma gradual en los teléfonos accesibles. No se esperan saltos drásticos, pero sí mejoras constantes.
Entre las tendencias más probables aparecen:
- Mayor uso de plásticos reciclados
- Empaques cada vez más pequeños
- Menos accesorios incluidos
- Mejor comunicación del impacto ambiental
El desafío será mantener precios competitivos sin convertir la sustentabilidad en un simple argumento de marketing.
Impacto silencioso, pero relevante
El impacto ambiental de la fabricación de teléfonos accesibles es menos visible que el de otros productos tecnológicos, pero no por eso menos importante. En un mercado como el argentino, donde estos dispositivos dominan las ventas, cualquier mejora en durabilidad, materiales y reciclaje tiene un efecto multiplicador.
Elegir un teléfono accesible que dure más tiempo, repararlo en lugar de reemplazarlo y descartarlo correctamente no solo beneficia al bolsillo, sino que también reduce la huella ambiental de una tecnología que ya es parte inseparable de la vida cotidiana.

