La investigación por el asesinato de Leonel Martínez en una estación de servicio de Zárate avanza en medio de versiones enfrentadas y fuertes acusaciones cruzadas entre las familias involucradas. Mientras Alexis Lumbrera permanece detenido como autor material del crimen, el entorno de la víctima sostiene que detrás del ataque hubo una emboscada previamente planificada.
El hecho ocurrió el domingo por la noche cuando Martínez llegó al lugar para retirar a su hija de una actividad recreativa. Allí se cruzó con Lumbrera, un hombre cercano a su expareja, Joana Loreley Casado, con quien estaba separado desde hacía ocho meses. La discusión escaló en segundos y terminó de la peor manera: Lumbrera extrajo un arma y le disparó seis veces, delante de la nena y de otros chicos que estaban en el lugar.
Las versiones enfrentadas por el crimen de Leonel Martínez profundizan la investigación: mientras Alexis Lumbrera está detenido como autor del ataque, la familia de la víctima sostiene que el asesinato fue una emboscada planificada y apunta contra la expareja del hombre, acusación que el entorno de la mujer rechaza y atribuye a un historial previo de violencia.
Las versiones enfrentadas por el crimen de Leonel Martínez profundizan la investigación: mientras Alexis Lumbrera está detenido como autor del ataque, la familia de la víctima sostiene que el asesinato fue una emboscada planificada y apunta contra la expareja del hombre, acusación que el entorno de la mujer rechaza y atribuye a un historial previo de violencia.
Para la familia de Martínez, el crimen no fue producto de una reacción espontánea. Sostienen que Loreley, madre de los tres hijos que tuvo con la víctima, habría sido quien lo citó y facilitó el encuentro que terminó con su muerte. “Mi hijo estaba vulnerable, quería volver con ella. Eso fue aprovechado”, aseguró su madre, Marisa, quien reclama que la Justicia también investigue a la mujer.
Del otro lado, el círculo íntimo de Loreley niega cualquier tipo de participación y describe un vínculo marcado por la violencia previa. Su madre, Alejandra Bordón, relató que su hija vivía con miedo, que existía una restricción perimetral vigente y que Martínez la habría amenazado en reiteradas ocasiones. Incluso denunció episodios extremos de intimidación con armas de fuego.
La figura de Lumbrera aparece en el centro de la causa. Para los allegados de la víctima es el actual novio de Loreley; para la defensa de la mujer, apenas un amigo. Lo cierto es que fue señalado como el único tirador y detenido tras permanecer prófugo durante varias horas. La DDI Zárate-Campana confirmó además que el acusado tenía antecedentes por violencia de género y una perimetral impuesta por una relación anterior.
Un dato que suma tensión al expediente es que, apenas un día antes del homicidio, Martínez, su expareja y Lumbrera compartieron un cumpleaños familiar del hijo menor. Para la querella, ese encuentro refuerza la hipótesis de una maniobra premeditada; para la defensa, se trata de una coincidencia sin relevancia penal.
La causa quedó en manos de la UFI N°8 de Zárate, a cargo de la fiscal María Molinari, que ahora deberá determinar si el asesinato fue un hecho aislado o si existió una participación más amplia en la planificación del ataque que terminó con la vida de Leonel Martínez.

