La captura de dos sicarios que vivían en CABA, vinculados al triple femicidio en Florencio Varela y al narcotráfico de dos villas porteñas, marcó un hito en la cooperación internacional contra el crimen organizado. Así lo informaron autoridades de la Policía Nacional del Perú (PNP), que en sus declaraciones pusieron el foco exclusivamente en la colaboración con la Policía de la Provincia de Buenos Aires y con Interpol, dejando en claro qué actores resultaron determinantes en la operación.
Operativo en Lima con apoyo bonaerense
Entre los detenidos se encuentra “El Pequeño J.”, ciudadano peruano considerado cabecilla de la organización criminal que operaba en ambos países, y su cómplice de nacionalidad argentina identificado como Matías Agustín Ozorio, de 28 años, buscado por el asesinato de las tres jóvenes.
El operativo, iniciado la madrugada del martes, incluyó intervenciones en distintos puntos de Lima.
En las inmediaciones de Plaza Norte, distrito de Los Olivos, fue capturado el sicario argentino gracias a una notificación roja de Interpol. Horas más tarde, en Chilca, al sur de la capital, cayó el propio “Pequeño J.” tras un seguimiento de inteligencia.
“La información de Interpol fue clave para dar con su paradero”, señaló la PNP al confirmar la detención.
Reconocimiento explícito a Flavio Merino
El teniente general Loayza, acompañado por el general Vélez, ambos máximas autoridades de las fuerzas de seguridad peruanas, explicaron que la operación se concretó gracias a “la colaboración estrecha con la Policía Provincial de Buenos Aires, en particular con el comisario mayor Flavio Merino, y la participación del general Santos, director Antidrogas de la PNP”.
Loayza detalló que “hoy, en horas de la mañana y de la tarde, se realizaron dos importantes capturas de asesinos y sicarios que ocasionaron la muerte de tres féminas en Argentina. Este trabajo ha sido posible gracias a la coordinación estrecha con la Policía Provincial de Buenos Aires, específicamente con el comisario mayor Flavio Merino, y con la participación del general Santos, director Antidrogas de la PNP. Ha sido una labor de inteligencia desarrollada desde el domingo 28 de setiembre”.
El énfasis en las declaraciones no recayó específicamente en fuerzas federales argentinas, sino en la bonaerense y en el rol del comisario Merino como enlace clave.
Extradición y expulsión
Según precisaron las autoridades peruanas, el ciudadano argentino carecía de registro de ingreso legal al país y será expulsado a la brevedad. En tanto, el cabecilla peruano permanecerá bajo custodia mientras se tramita el pedido de extradición requerido por la justicia argentina.
“Por el momento será puesto a disposición de la División de Requisitorias de la Policía Nacional, mientras dure el proceso”, explicó Loayza al medio peruano “24 Horas de Latina”.
El trasfondo de los asesinatos en el conurbano bonaerense habría sido un “ajuste de cuentas” por tres kilogramos de cocaína robados a la organización, que derivó en la ejecución de tres jóvenes, un hecho que em Perú destacan que “conmovió a la opinión pública”.
Cooperación internacional
“La coordinación constante con la Policía de Buenos Aires y las alertas de Interpol resultaron determinantes para cerrar el cerco sobre ambos sospechosos”, enfatizó la PNP, remarcando una vez más qué actores resultaron esenciales en la caída de la banda.

