En Gimnasia no son muchos los que podrían decirse número puesto dentro de un hipotético 11 ideal albiazul. Hoy por hoy están Nacho Fernández, encabezando la lista; Marcelo Torres, más allá de su lesión, e Ignacio Miramón. Y un pasito más atrás probablemente Enzo Martínez en materia defensiva. Sin embargo a los mencionados hay que sumarle a Alexis Steimbach. El Ruso, quien frente a River jugó como volante por derecha, completó su gran partido nada menos que con el gol del triunfo a pocos minutos del final.
Quien ya había tenido algunas chances en la previa, al fin logró su bautismo en el Juan Carmelo Zerillo, algo que venía buscando y con lo que venía soñando. De hecho, el propio protagonista lo dejó en claro tras un partido en el que regresó a la titularidad luego de una pretemporada compleja, con lesión incluida. Pese a lo dicho, la vuelta al 11 se dio de la mejor manera posible: con triunfo y festejo propio, cerrando así además ocho meses de locos.

Todo inició con la vuelta al Club tras sus pasos por Quilmes y Tristán Suárez, allá por enero del corriente 2026. Dentro de un Tripero que se estaba rearmando, aún con Fernando Zaniratto al frente, el nacido en Saladillo confió en la reconversión del futbolista en lateral, puesto en el que se había destacado en la Primera Nacional. Sin embargo, con Juan Pintado transferido al fútbol uruguayo y Bautista Barros Schelotto y Guillermo Enrique pegando la vuelta de sus préstamos, ese sector de la cancha se llenó de cuestionamientos.
Steimbach se quedó con el sector derecho de la defensa y desde el primer momento despejó cualquier duda. Junto a Nacho Fernández fue de lo mejor del Torneo Apertura y su titularidad en los 18 partidos que disputó en el primer semestre así lo reflejan. Aportó profundidad y ofensiva por el lateral y sumó tres asistencias y un gol, dejando en claro que confiar en él había sido un gran acierto por parte del cuerpo técnico saliente.
Mucho más asentado que durante aquel primer ciclo como volante, en el que se esperaba que pudiera mostrar lo que ahora está mostrando, entró al parate como uno de los grandes temas a resolver en materia continuidad. Sin embargo, lo dicho tardó más de la cuenta. Tal es así que incluso estuvo apartado del grupo principal a la espera de una firma que finalmente se dio en junio pasado. Para tranquilidad propia y de Ariel Pereyra, renovó por dos años más, en lo que viene siendo desde hace un tiempo el mejor momento de su carrera profesional.

Y es que pese a no haber podido sumar minutos durante la gira por Rusia por una lesión que lo tuvo a maltraer ni tampoco haber podido estar al ciento por ciento de sus capacidades ante Racing (razón por la que fue suplente), la vuelta al 11 se dio con todo. Por delante de Bautista Barros Schelotto y volviendo a su posición de origen, dejó en claro que puede desempeñarse allí también, dando una muestra de versatilidad para un Pata que ahora tiene una alternativa más para armar el mediocampo.
De enero a esta parte, en prácticamente ocho meses, Steimbach pasó de las dudas por su regreso a la confirmación total en el puesto. No sin también haber sufrido cuestionamientos y críticas por una renovación que se hizo esperar y que parecía tenerlo congelado en Abasto, a la espera del fin de su vínculo. Todo para llegar a un momento en el que no hay hincha del Lobo que no lo ponga en el 11 ideal de un equipo que quiere dar pelea en los frentes que tiene abiertos y que tiene que seguir demostrando tener con qué.
Tiempo de confirmación: los números de Steimbach tras su vuelta a Gimnasia
- Partidos jugados: 20
- Partidos como titular: 18
- Minutos jugados: 1.708
- Torneo Apertura: 15
- Playoffs Apertura: 2
- Torneo Clausura: 2
- Copa Argentina: 1
- Goles: 2
- Asistencias: 3


