Ya era el mejor de Gimnasia. Y del partido. Alexis Steimbach lo fue por mérito propio y también por un acierto del Pata Pereyra de volver a colocarlo de volante, el jugador que más peso tuvo en Gimnasia ante River. Y al final, lo terminó coronando con un gran gol, de cabeza, para marcar el primero de su carrera en un torneo local para el Lobo (antes había convertido por Copa Argentina).
El Ruso había sido fundamental e imparable por la banda derecha. De hecho, cada ataque suyo fue una ocasión de peligro. Respaldado por Bauti Barros Schelotto como lateral, el jugador que se recuperó de una lesión muscular fue haciendo la diferencia.
El premio le llegó tarde. Lo merecía antes. Recién a los 35 minutos del segundo tiempo, tras un increíble gol errado por Azumendi (la pelota le pasó entre las piernas), llegó un gran centro de Zalazar para que el Ruso le ganara en el salto a Otamendi y, de cabeza, venciera de una vez por todas a Santiago Beltrán.

Luego, tres minutos después, tuvo el segundo: su remate se estrelló en el travesaño. Hubiera sido la frutilla del postre para el mejor jugador del partido.
El gran gol de Steimbach ante River
“Estoy muy contento por el gol y por el sacrificio del equipo. este gol en el bosque lo venía buscando, lo venía soñando y se me dio”.

