Gimnasia tuvo varios puntos altos en lo que fue el enorme triunfo frente a River por 1 a 0 en el Bosque. El equipo de Ariel Pereyra jugó uno de los mejores partidos del ciclo y dejó en el olvido las astronómicas diferencias económicas entre planteles a partir de esfuerzo, concentración y fútbol. Y dentro de esa combinación de la que tanto necesita el Lobo si quiere pelear arriba, reapareció Jeremías Merlo. El extremo, que volvió a ser titular luego de mucho tiempo, cumplió con creces.
De hecho, más allá del desgaste en materia defensiva para estar atento a las subidas de Gonzalo Montiel, también dejó destellos de lo que puede aportarle al Mens Sana. Y uno en particular que no tardó en volverse viral por los protagonistas involucrados. Sobre el cierre del primer tiempo, el producto de las inferiores encaró por derecha a partir de su velocidad, quebró la cintura para dejar sentado sobre el verde césped a Nicolás Otamendi y luego se anticipó a Marcos Acuña para continuar su carrera. Ya cerca de la línea, envió un centro a Nacho Miramón ante la marca del ya mencionado Montiel. Es decir, todo ante tres campeones del mundo y dos vigentes subcampeones.
La jugada terminó en un disparó del volante central del Lobo que se estrelló sobre el lateral de la red del arco defendido por Santiago Beltrán, pero que levantó a todo el público del Mens Sana presente. A pura velocidad y gambeta, el juvenil de 20 años limpió a tres de los rivales de mayor jerarquía del Millonario y sirvió a un compañero para casi llegar a la ventaja para los suyos en un momento clave como el cierre de la etapa inicial. Así, dejó en claro que las señales que dio durante la pretemporada eran ciertas.
Merlo volvió a ser importante y se retiró aplaudido y extenuado ya entrado el complemento. A los 20 le dejó su lugar a Maximiliano Zalazar, quien en definitiva terminaría enviando el centro para el cabezazo de Alexis Steimbach que representó el 1 a 0. Quedará en la memoria el gol del Ruso para un victoria importantísima, pero también una individualidad que en redes incluso compararon con aquella de Lionel Messi ante Boateng en un Barcelona-Bayern Munich. Eso sí, la del rosarino, más allá de la humillación, concluyó en gol…

