Fue otro punto alto de Gimnasia. Como casi siempre, Nacho Fernández, el 8, el capitán, el estratega, el cerebro, fue de los mejores del Lobo. Parte de esta victoria se construyó desde todo lo que fue generando él, jugando ante su ex equipo y mordiendo como si el de enfrente fuera el rival de toda la vida.
Se vio así en ese pisotón a Montiel, con el que luego se chicaneó: “No seas mentiroso”, le dijo al campeón del mundo, que seguía en el suelo pidiendo que revisaran la jugada en el VAR. Así jugó Nacho. Con alma y corazón. Sin pasada y con presente.
“Soy profesional, soy un agradecido a River, viví ocho años maravillosos ahí y yo respeto mucho a la gente, como a los campeones del mundo. Pero me toca defender esta camiseta y lo hago a muerte”, dijo tras el partido, en ESPN.
Luego, Nacho habló de la gran victoria de Gimnasia, tras la injusta derrota contra Racing en el Cilindro: “Me voy conforme con la entrega de todo el equipo, estuvimos ordenados siempre, más allá de la victoria. Queríamos darle una alegría a nuestros hinchas y lo hicimos”.

