Gimnasia fue de menos a más y terminó concretando un triunfazo en el Bosque. En el primer partido del semestre ante su gente, el Lobo fue puro corazón, sacrificio y fútbol. Aguantó cuando tuvo que hacerlo y supo generar peligro a un equipo lleno de figuras.
Primero el Lobo tuvo que aguantar. No sufrir, porque el Millonario no logró ser profundo, pero sí sobrepasar el primer sofocón que le generó el equipo de Coudet con más tenencias que peligro. Con el correr de los minutos se fue acomodando en la cancha y comenzó a inclinar poco a poco la balanza a su favor.
Adelantó líneas y se animó a jugar de igual a igual, entendiendo que River no estaba fino de tres cuartos de cancha en adelante y que podía marcarlo bien sin atravesar sobresaltos. No solo eso, sino que además comprendió que presionando la salida complicaba a la visita.
Así, lo que comenzó como un monólogo de la Banda, con dominio y control en campo del Lobo, se convirtió en un partido de ida y vuelta en el que poco a poco el equipo de Pereyra empezó a imponer condiciones. Si bien la primera mitad terminó sin goles, la más clara y los méritos fueron del local.

Todo ello llevó a que Gimnasia salga al complemento con otra mentalidad y convicción, ya no especulando con lo que pueda hacer River, sino seguro de lo que podía generar. Le perdió el respeto al rival, le disputó todas las divididas como si fuesen la última jugada y lo presionó hasta no dejarlo jugar.
El Millonario se fue quedando y el Lobo fue creciendo cada vez más, sabiendo que estaba para más, que tenía para ganarlo. Los cambios de Pereyra colaboran, en especial el ingreso de Zalazar por el extenuado Merlo, y llegó el primero. Un centro preciso de Maxi y un cabezazo inolvidable del Ruso Steimbach, quien ya era uno de los mejores del equipo.
El lateral derecho, hoy en su posición original como volante, se impuso ante Otamendi y marcó el único tanto del partido. El Bosque explotó y apoyó al equipo como un jugador más durante los minutos finales, donde River llegó más por compromiso que por motivos futbolísticos.
El equipo del Pata se recuperó de la mejor manera posible a la derrota ante Racing en el debut. Jugó con mucha intensidad y trabajó hasta el final para sumar tres puntos de oro en su casa y ante su gente. Un triunfo importante para el Clausura 2026, pero también para la historia tripera, que se volvió a imponer ante el Millonario en su casa luego de nueve años.

