La Provincia de Buenos Aires se consolida como el bastión principal de la resistencia peronista y el tablero donde se definirá la sucesión de 2027. Según los últimos datos de CB Consultora, los intendentes oficialistas no solo dominan la gestión local, sino que sus principales referentes ya encabezan las preferencias para la gobernación en un escenario donde el peronismo aventaja a La Libertad Avanza por más de siete puntos.
Los protagonistas del ranking
El informe de agosto de 2026 destaca a Federico Achával (Pilar) como el intendente con mejor diferencial de imagen del Gran Buenos Aires, alcanzando un saldo positivo de +23,6%. Le sigue muy de cerca Federico Otermín (Lomas de Zamora) con +23,2% y Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas) con +21,6%.
Esta valoración positiva tiene un correlato directo en las aspiraciones electorales. De acuerdo con un relevamiento de la consultora La Tintorería, Achával lidera las preferencias para suceder a Axel Kicillof con un 21,8%, seguido por el intendente de La Plata, Julio Alak (20,4%). El dato no es menor: el peronismo lograría hoy un 44,7% de los votos para la gobernación, frente a un 37,5% de La Libertad Avanza.
La “Liga” y el juego de la autonomía
En este contexto, la denominada “Liga de Intendentes”, capitaneada por Otermín e integrada por figuras como Achával, Mariel Fernández y Gustavo Menéndez, ha comenzado a mostrar movimientos de alta densidad política. Esta semana, el grupo se movilizó al Congreso para rechazar la ley de propiedad privada impulsada por el Ejecutivo Nacional, mostrándose junto a senadores kirchneristas como “Wado” de Pedro y Juliana Di Tullio.
Esta foto en el Congreso remarca una estrategia de “autonomía y diálogo”. Aunque los intendentes mantienen un origen cercano al kirchnerismo, buscan consolidarse como una referencia propia que no quede “encorsetada” en una sola conducción, mientras ganan volumen político para posicionar a uno de los suyos en la carrera hacia la calle 6.
Kicillof: paciencia y construcción territorial
Mientras los jefes comunales “caminan” la provincia, Axel Kicillof mantiene lo que en su entorno describen como la “paciencia de un monje budista”. Su plan no es de lanzamientos apresurados, sino de consolidación estructural a través del Movimiento Derecho al Futuro (MDF).
El gobernador ya les ha transmitido a los intendentes que el MDF tendrá estructura propia incluso en sus distritos, aclarando que esto no implica una disputa territorial directa, sino una red de contención para el proyecto provincial. Los nombres que Kicillof ya tiene anotados en su esquema de poder incluyen a Jorge Ferraresi, Gabriel Katopodis, Fernando Espinoza, Julio Alak y Carlos Bianco.
El factor Milei
La fortaleza territorial del peronismo se hace evidente en la comparación directa con la figura presidencial. El ranking de CB muestra que Kicillof se impone sobre Javier Milei en 21 de los 24 municipios relevados. Mientras el Gobernador toca picos de 54,4% en Florencio Varela, el Presidente encuentra sus mejores registros en zonas como Vicente López (43,5%) y San Isidro (42,8%), pero cae estrepitosamente en el corazón del Conurbano, como La Matanza, donde apenas llega al 21,4%.
El escenario de cara a 2027 sigue abierto, pero el peronismo parece haber encontrado una fórmula de supervivencia: la gestión local con buena imagen como escudo y una interna que, aunque activa, busca “civilizarse” para evitar las guerras de supervivencia del pasado.

