La jornada estuvo marcada por una masiva concurrencia de fieles y por una peregrinación de organizaciones sociales, sindicales y políticas que reclamaron por paz, pan, techo y trabajo. A las 15hs se realizó la tradicional procesión hasta la plaza Libertad, donde se celebró la misa tradicional qué se hace todos los 7 de agosto.
En diálogo con Infocielo Santa Fe, el sacerdote Daniel Siñeriz destacó la gran cantidad de peregrinos que llegaron durante toda la jornada y el fuerte componente espiritual de la celebración.“La presencia de tantas personas que, de manera insistente, van llegando al templo tanto para participar de las misas como para venerar la imagen del santo es muy conmovedora. Es un momento muy especial, sobre todo al pensar que muchas de las personas que concurren necesitan una bendición especial y desean ser escuchadas, no solo por cuestiones relacionadas con el trabajo, sino también con la salud”, expresó.

El párroco agregó que “son muchos los sentimientos que se reúnen en un momento como este, en el que la gente nos pide la bendición con profunda emoción. Es un momento muy fuerte y significativo, en el que podemos percibir con claridad la situación que se está viviendo y las necesidades que la gente manifiesta a través de su devoción”.

El mensaje de la Pastoral Social
En paralelo, la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Rosario difundió un comunicado en el que llamó a reflexionar y renovar el compromiso con “la construcción de una sociedad más justa, fraterna y solidaria”.
El documento advirtió que “nuestro país continúa atravesando una realidad compleja”, con miles de familias afectadas por la falta de empleo estable, el crecimiento de la informalidad laboral, la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y las dificultades que enfrentan especialmente los jóvenes para acceder a un trabajo digno.
También señaló que “la libertad económica no es absoluta y debe medirse siempre en función del bien común y de la dignidad de cada persona”, y remarcó que la iniciativa empresarial puede ser una verdadera vocación cuando la creación de empleo digno forma parte esencial de su servicio a la sociedad.
Además, sostuvo que “las experiencias de las últimas décadas demuestran que, en las crisis económicas y financieras, son siempre los pobres quienes pagan el precio más alto, mientras que las teorías que prometen un bienestar general auténtico suelen resultar ilusorias”.

Las organizaciones también marcharon
Durante la mañana, organizaciones sociales, sindicales y políticas realizaron una peregrinación que inicio frente a la parroquia San Cayetano, donde recibieron la bendición. Luego continuaron la marcha hasta el Monumento Nacional a la Bandera, donde llevaron adelante un acto y una olla popular.
Hernán Sorrequieta, referente local de la UTEP, aseguró que “fue una gran peregrinación de muchas organizaciones, pero además fuimos viendo, a lo largo del recorrido, cómo se fue sumando gente que no forma parte de ninguna organización y que, por ser el día del patrono del pan y del trabajo y por la difícil situación que está atravesando, decidió incorporarse a la marcha”.

El dirigente sostuvo que “con las reivindicaciones de siempre, en una Argentina que empeora por un gobierno que está llevando al país a una situación cada vez más crítica, no se ven respuestas ni perspectivas de mejora. Mucho menos cuando todos los indicadores señalan que la situación económica y social va a empeorar aún más”.
Finalmente, advirtió que “mientras la crisis se profundiza, lejos de lograr el objetivo de desmovilizar a los movimientos sociales y a los sindicatos, la organización crece. Esa es la ecuación de la Argentina de hoy: avanza el hambre, avanza la miseria, pero también crece la resistencia popular”.

