La pequeña y mediana industria atraviesa una crisis que, según Daniel Rosato, presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), ya se refleja en un fuerte incremento de los concursos preventivos y en la pérdida de empleo formal.
“Tenemos más de 150% de incremento en los concursos preventivos, empresas que están a punto de la quiebra con respecto a 2023”, aseguró en diálogo con La Cielo, en referencia a la política económica inaugurada por la administración del presidente Javier Milei.
El dirigente empresario cuestionó el argumento de que la industria argentina es cara por una decisión de los propios industriales y apuntó directamente a la estructura de costos. “Tenemos costos en dólares muy altos: alto costo de financiamiento, alto costo energético, alto costo impositivo que no nos permite realmente poder competir a nivel internacional”, sostuvo.
Para Rosato, el problema no se resuelve únicamente con una apertura comercial, sino con herramientas que permitan a las empresas locales competir en mejores condiciones. “Argentina es cara en dólares para producir respecto al mundo por los altos costos para producir. Esto no lo generan los industriales”, planteó.
En ese contexto, también cuestionó la falta de diálogo con el Gobierno y reclamó políticas específicas para las pequeñas y medianas empresas. “Estamos dispuestos a abrir nuestras empresas para ver y discutir cuál es el problema. Para eso se requiere diálogo con el Gobierno y diálogo no hay”, afirmó.
Las pymes, entre las tasas y la caída del mercado interno
Rosato también puso el foco en las condiciones financieras que enfrentan las empresas. “¿Cómo podemos competir con tasas de más de 50% de interés que tenemos por un descubierto?”, cuestionó, al enumerar además los costos energéticos y la presión impositiva como parte de los factores que dificultan la producción.
Desde IPA impulsaron un proyecto de “emergencia económica y productiva” que fue presentado en el Congreso, pero que actualmente se encuentra frenado por falta de respaldo legislativo. La propuesta contempla medidas para evitar que las empresas ingresen en una situación de mayor deterioro financiero.
Entre los principales pedidos aparece la suspensión de embargos y el traslado de las deudas de las pymes hacia adelante durante un año, además de mecanismos que permitan refinanciar las obligaciones a tasas que las empresas puedan afrontar
Sin embargo, Rosato advierte que el alivio financiero por sí solo no alcanzaría. “Por más que saque una ley para frenar los embargos no sirve de nada: aquí hay que reactivar el mercado interno”, sostuvo.
El diagnóstico del titular de IPA también incluye el deterioro del poder adquisitivo y el avance de las importaciones. “El mercado está deprimido, los trabajadores tienen los sueldos muy deprimidos”, afirmó. A eso sumó una denuncia sobre el ingreso de productos importados que, según planteó, llegan al país por debajo del costo de producción local: “Eso es dumping”.
El reclamo por el trato desigual frente a las grandes inversiones
Otro de los ejes de la crítica de Rosato hacia las políticas económicas del gobierno de Javier Milei fue la diferencia entre los beneficios otorgados a los grandes proyectos de inversión y las herramientas disponibles para las pymes industriales.
En particular, cuestionó el esquema de incentivos como el RIGI y el Súper RIGI que reciben los grandes proyectos y contrastó ese tratamiento con la falta de asistencia que, según su planteo, atraviesan las empresas que sostienen buena parte del empleo.
“Las grandes empresas reciben miles y miles de millones de dólares de subsidio, y no por un año como estamos pidiendo nosotros, por 30 años”, afirmó.
En esa línea, puso el foco en el peso de las pymes dentro del mercado laboral y reclamó que el Gobierno tome medidas específicas para evitar que la crisis termine profundizando el cierre de empresas.
“¿Por qué no se toma ninguna medida a sectores que generan más del 70% de la mano de obra del país?”, cuestionó.
Para Rosato, la situación de las pequeñas y medianas industrias está directamente vinculada con la debilidad del mercado interno. “Somos el motor de la economía en cierta forma, y si la economía hoy anda mal y tenemos un mercado interno deprimido y con problemas, es porque las pymes estamos realmente atravesando una crisis muy grande”, concluyó.

