La Liga de Intendentes Peronistas de la provincia de Buenos Aires se movilizó este miércoles al Congreso, donde se debate la ley de propiedad privada impulsada por el Gobierno nacional –luego de que se cayera el capítulo de ampliar el tope de venta de tierras a extranjeros- y se mostró junto a senadores nacionales identificados con el kirchnerismo.
La foto volvió a exhibir una de las principales características que busca imprimirle el espacio: autonomía y diálogo con todos los sectores del peronismo.
Federico Otermín, Federico Achával, Nicolás Mantegazza, Mariel Fernández, Gustavo Menéndez y Marisa Fassi participaron de la movilización y compartieron la jornada con el presidente del bloque de Fuerza Patria en el Senado, José Mayans, y los senadores Eduardo “Wado” de Pedro y Juliana Di Tullio.
Una foto con el kirchnerismo
La presencia de los intendentes junto a dirigentes de peso del kirchnerismo no es menor para un espacio que viene intentando construir una identidad propia dentro del peronismo bonaerense. La Liga mantiene vínculos con distintos sectores y busca evitar quedar encorsetada en una sola conducción, mientras gana volumen político de cara a posicionar a un intendente en la carrera a la gobernación para 2027.

En ese esquema, la movilización al Congreso funcionó como otra señal de apertura. La Liga acompañó el rechazo a la iniciativa oficial sobre la propiedad privada y la tierra, pero al mismo tiempo aprovechó la jornada para mostrarse junto a dirigentes con los que comparte una parte de la agenda opositora, aunque no necesariamente una estrategia política común.
La construcción propia
La escena se produce pocos días después del encuentro que los intendentes mantuvieron con Axel Kicillof, en el que buscaron conocer con mayor precisión los planes del gobernador para la construcción política hacia 2027.
El mandatario les transmitió que el Movimiento Derecho al Futuro continuará ampliando su estructura territorial, incluso en distritos gobernados por integrantes de la Liga, aunque aclaró que eso no implicaría una disputa directa por el territorio de los jefes comunales.
La respuesta que se llevaron fue, en ese sentido, una señal de tranquilidad: no habrá zancadillas en el camino hacia la Gobernación. Pero la Liga tampoco parece dispuesta a quedar atada a una única estrategia.
El espacio de los jefes comunales busca consolidarse así como una referencia propia dentro del peronismo bonaerense. Su origen cercano al kirchnerismo no impide que sus integrantes mantengan canales con el resto de las expresiones del PJ y que, al mismo tiempo, intenten construir una alternativa con los intendentes como protagonistas.

La foto en el Congreso vuelve a mostrar esa estrategia. Días después de sentarse con Kicillof, algunos de sus principales referentes se mostraron junto a Mayans, De Pedro y Di Tullio. Más que una definición de pertenencia, la señal parece ser otra: la Liga quiere hablar con todos mientras construye su propio lugar en el peronismo que viene.

