El cielo sobre el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y La Plata amaneció cerrado este jueves 6 de agosto. Lo que comenzó como una llovizna persistente se transformó rápidamente en un diluvio sostenido que mantiene en guardia a gran parte del país, con el epicentro de la severidad meteorológica sobre la provincia de Buenos Aires y la franja mesopotámica.
Alerta naranja por tormentas y ráfagas que complican la región
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantiene activa una doble advertencia para la Ciudad de Buenos Aires, el conurbano y la capital bonaerense, la alerta naranja por tormentas fuertes y alerta amarilla por vientos intensos. Durante la mañana y la tarde, la probabilidad de lluvias severas se mantendrá entre el 40 y el 70 por ciento, acompañadas por una intensa actividad eléctrica y la amenaza latente de caída de granizo.
A esto se le suma un viento constante del sector sur, con velocidades sostenidas de hasta 41 km/h y ráfagas violentas que pueden superar los 60 a 69 km/h. Ante la posibilidad de caída de ramas, cables y objetos sueltos en la vía pública, las autoridades recomendaron extremar los cuidados en la circulación urbana y evitar actividades al aire libre.

Giro térmico: el ingreso del aire polar
El paso del frente de tormenta marcará un quiebre definitivo en las condiciones ambientales. El viento del sur no solo agita la región, sino que actúa como empuje para el ingreso de una masa de aire frío que provocará un marcado descenso de la temperatura.
Durante este jueves tendremos una máxima de 14 °C y una mínima que caerá a los 9 °C hacia la noche, con ráfagas que incrementarán sensiblemente la sensación de frío.
El día viernes habrá una notoria mejora, el agua se retira (0% de probabilidad de precipitaciones), el cielo estará despejado, pero la mínima perforará el suelo térmico para ubicarse en apenas 5 °C, con máximas que no superarán los 13 °C.
La región Metropolitana de Buenos Aires tendrá para el próximo sábado y domingo días de sol pero típicamente invernales, con mínimas heladas de 4 °C y máximas de 13 °C.
Qué pasará en el resto del territorio bonaerense
Las tormentas fuertes afectan a casi la totalidad de los municipios bonaerenses. Si bien hacia el final de la tarde el fenómeno perderá fuerza progresivamente desde el sur y el oeste provincial, el mapa meteorológico mostrará un comportamiento dispar durante los próximos días.
Mientras que en el AMBA y el interior la estabilidad ganará terreno a partir del viernes, la Costa Atlántica continuará bajo la influencia de la inestabilidad. Para el fin de semana se esperan chaparrones intermitentes en la franja costera, con mayor probabilidad durante la tarde del domingo, manteniendo a la provincia dividida entre el sol helado del centro y los chubascos del litoral marítimo.

