Estudiantes llegó a Varela con poco descanso y sin tiempo de recuperación, estuvo siempre en inferioridad física y lo perdió sobre el final. El equipo del Cacique Medina pagó muy cara la seguidilla de partidos, la falta de rotación y no pudo con Platense en los cuartos de la Copa Argentina. El Pincha se cayó de uno de los frentes, pero aún mantiene latente el más importante.
El Pincha se encontró con un equipo que lo presionó mucho y que buscó cortarle permanentemente los circuitos de juego. Por momentos, no supo cómo contrarrestar la intensidad que propuso el equipo de Palermo y sufrió defensivamente, retrocediendo a destiempo y quedando mal parado en más de una oportunidad.
Al León se lo vio algo desgastado, fatigado, tanto en el aspecto físico como mental. Posiblemente afectado por el trajín de los últimos partidos disputados. Algunas imprecisiones lo condicionaron, pero poco a poco se fue comprometiendo cada vez más con el encuentro y opuso resistencia, logrando adelantar sus líneas y encontrar espacios en el mediocampo.
De todas maneras, aunque intentó y por tramos logró equiparar el desarrollo, se sintió dominado por Platense durante casi todo el partido. Si bien hubo pocas situaciones claras de gol, las aproximaciones más peligrosas fueron del conjunto de Vicente López, que se mostró más fresco, rápido y directo.

De cara al complemento, el Cacique movió el banco buscando tener un poco más de control en el mediocampo y, minutos más tarde, reforzar las bandas para generar desequilibrio. Algo que consiguió esporádicamente pero sin obtener profundidad, y que, con el correr de los minutos, se fue diluyendo.
Sobre el final, con los cambios y la tensión de los últimos minutos, el desarrollo del encuentro se desordenó por completo, transformándose en un partido de ida y vuelta constante donde cualquiera de los dos pudo encontrar la ventaja. Y como el más claro siempre fue Platense, terminó siendo el que marcó la única diferencia del marcador.
De esta manera, Estudiantes quedó afuera de uno de los frentes en los que peleaba y cierra una de sus peores semanas del año. Perdió una de las finales que tenía pendiente, quedó eliminado de la Copa Argentina, pero aún tiene margen para levantar cabeza y cerrar una buena temporada. Aún tiene chances en el Clausura y espera por las semifinales de la Libertadores con Flamengo.


