Los vecinos del barrio La Loma en La Plata expusieron su indignación por una serie de hechos delictivos ocurridos durante las madrugadas. Un grupo de personas caminó sobre las viviendas en la zona de calle 41 entre 24 y 25, donde los habitantes registraron las secuencias en cámaras de seguridad y las compartieron en grupos comunitarios para alertar a la zona.
La presencia de cinco delincuentes en las alturas encendió la alarma vecinal y motivó una reunión en la intersección de 24 y 41. Durante la protesta, los frentistas reclamaron mayor presencia de patrullajes y denunciaron que la falta de respuestas policiales empeoró la convivencia habitual en el barrio.
Videos de cámaras de seguridad encendieron la indignación en La Loma
Las imágenes captadas por los dispositivos de vigilancia expusieron los movimientos sospechosos durante la madrugada del lunes. La difusión de estos videos en redes vecinales intensificó la bronca de los frentistas, quienes manifestaron que la modalidad de ingreso por las alturas impide el descanso nocturno. Una habitante relató que personas desconocidas entraron a la propiedad lindera cerca de las 3 de la mañana sin que nadie notara el movimiento.
La reiteración de episodios derivó en un estado de alerta permanente por ruidos, movimientos extraños o ladridos de perros. Según explicaron los damnificados, en una misma cuadra ocurrieron tres robos en los últimos meses. Hugo, uno de los participantes del reclamo, aseguró que los asaltantes tomaron como rehenes a los residentes al ingresar a los domicilios.
Frente a este escenario, los residentes afirmaron que la habitual tranquilidad del lugar desapareció. Los testimonios revelaron cambios drásticos en la rutina cotidiana de las familias, quienes adoptaron medidas de precaución como avisar antes de dejar una casa sola o verificar los alrededores al llegar. Un vecino de 84 años recordó que antes lavaba su vehículo en la vereda sin problemas, mientras que ahora permanece encerrado.
El reclamo de la comunidad apuntó también a la ineficacia de los sistemas de prevención individuales frente a la audacia de los grupos organizados. A pesar de contar con alarmas, cámaras y rejas, los habitantes señalaron un constante temor de salir a la calle. Esta situación provocó además un menor contacto entre quienes residen en la zona, debido a que evitan permanecer en la vía pública.
Falta de respuestas oficiales y reclamos en la comisaría
La indignación de las familias creció por las explicaciones que recibieron en la sede policial tras realizar sucesivas denuncias. Las autoridades argumentaron la escasez de personal y de combustible en los patrulleros, a la vez que se registró una rotación frecuente de los jefes a cargo.
Por esta razón, los frentistas mantuvieron la exigencia de prevención sobre 24 y 41 para exigir soluciones concretas. La demanda de seguridad en La Loma se sumó al malestar generalizado en otros sectores de La Plata, donde las familias reclaman garantías para recuperar la paz comunitaria.


