Joaquín Correa está a un paso de volver a Estudiantes. Incluso, en Brasil ya dan por hecha la salida del delantero del Botafogo, por lo que en las próximas horas terminará de cerrarse su llegada al Pincha. A los 31 años, la misma edad en la que volvió Verón al club en el 2006, el Tucu pega la vuelta luego de casi una década.
Su llegada se da en un momento en el que el Pincha necesita la llegada de un refuerzo de esta jerarquía. Sobre todo, porque era un jugador que el club venía buscando hace tiempo y que, finalmente, va a tener en su plenitud, más allá de su flojo paso reciente por Botafogo.
Además, su regreso a La Plata se dará en una condición ideal para Estudiantes, ya que según fuentes vinculadas a la operación la desvinculación del goleador con el Fogão la asumirá el propio jugador. Es decir, el Pincha no tendrá ningún gasto por la transferencia del Tucu y solo se hará cargo de su contrato.

Correa y su lugar en el equipo del Cacique
A pesar de contar con Adolfo Gaich, Lucas Alario y el capitán, Guido Carrillo, como delanteros de área, la llegada del Tucu supone un salto de jerarquía que necesita el plantel que conduce Alexander Medina. En el último tiempo Carrillo fue el titular indiscutido, mientras que sus variantes pelearon por sumar minutos en los tramos finales de los partidos.
Claro está que ninguno de ellos termina por convencer al entrenador, ya que apenas acumulan un puñado de minutos cada uno. Correa, en cambio, llegará para sumar desde el arranque y aportarle al equipo fuego ofensivo. Si bien es cierto que no tuvo un gran paso por el fútbol brasileño, no deja de ser un futbolista de talla mundial y con mucho para dar aún.


