Cada nueva prueba que incorpora la Justicia parece abrir más interrogantes que respuestas en el femicidio de Mailén Antonich, la joven de 24 años asesinada en Mar del Plata. En las últimas horas, la fiscalía ordenó un allanamiento, secuestró siete teléfonos celulares y profundizó una nueva línea investigativa mientras intenta reconstruir quiénes estuvieron con la víctima antes de que fuera encontrada sin vida.
El procedimiento fue realizado por efectivos de la DDI Mar del Plata en una vivienda de la calle Labardén al 3300. Allí fueron incautados siete dispositivos móviles que serán sometidos a distintos peritajes para determinar si contienen llamadas, mensajes o cualquier otro elemento que permita esclarecer el crimen.
La medida fue dispuesta luego de que surgiera un testimonio considerado de interés para la causa. A partir de esa declaración, los investigadores comenzaron a analizar una nueva hipótesis, aunque por el momento no se adoptaron medidas restrictivas contra la persona vinculada a esa información y la fiscalía trabaja para corroborar o descartar ese relato mediante evidencia objetiva.
Al mismo tiempo, otra pericia modificó uno de los aspectos centrales del expediente. Las cámaras de seguridad del Balneario Cero permitieron establecer que Mailén estuvo en ese sector el viernes 31 de julio alrededor de las 15, varias horas antes de lo que indicaba la denuncia presentada tras su desaparición.
Ese registro también permitió advertir que la joven caminaba seguida por un hombre. Sin embargo, una parte de la secuencia no pudo ser reconstruida debido a que cámaras del sistema de monitoreo municipal no estaban operativas en ese momento, por lo que los investigadores aún desconocen qué ocurrió inmediatamente después.
Con esta nueva reconstrucción, la fiscalía intenta determinar si la supuesta entrevista laboral a la que había asistido Mailén fue utilizada para atraerla hasta el balneario donde posteriormente fue asesinada. Esa posibilidad forma parte de las hipótesis que se encuentran bajo análisis y todavía debe ser respaldada por las pruebas reunidas durante la investigación.
Mientras tanto, Agustín Nicolás Díaz Bartolomé, de 26 años, y José Luis Aquino, de 27, continúan detenidos en la Unidad Penal N°44 de Batán. Ambos se negaron a declarar cuando fueron indagados y siguen siendo los principales acusados del femicidio.
Mailén había salido de su casa el viernes con la intención de asistir a una entrevista de trabajo. Su cuerpo fue encontrado durante la madrugada del domingo, semienterrado junto a un contenedor utilizado como oficina dentro del predio del balneario. La autopsia determinó que murió como consecuencia de una puñalada en el cuello y estableció que el crimen fue cometido entre la noche del viernes y la madrugada del sábado.
Ahora, con el análisis de los teléfonos secuestrados y la reconstrucción de las últimas horas de la víctima, la Justicia busca responder la pregunta central de la causa: cómo fue llevada hasta el lugar donde la asesinaron y si detrás del femicidio hubo más personas involucradas que las que hoy permanecen detenidas.

