Una vez más, el Gobierno Nacional de Javier Milei introdujo cambios sensibles en el sistema de inteligencia. Esta vez lo hizo a través del Decreto de Necesidad y Urgencia 941/25 que modifica parte de la Ley de Inteligencia Nacional. Ya hay preocupación entre la dirigencia política.
Uno de los principales cambios que introduce el decreto es la creación del Centro Nacional de Ciberseguridad (CNC). Se trata de un organismo descentralizado que va a depender de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología de la Jefatura de Gabinete. Esta nueva dependencia tendrá entre sus funciones la de proteger el ciberespacio de interés nacional, monitorear incidentes cibernéticos y dar respuesta ante eventuales fallas.
Esta novedad se completa con la transformación de la Agencia Federal de Ciberseguridad (AFC) en la Agencia Federal de Ciberinteligencia. Este organismo, que seguirá bajo la órbita de la SIDE, va a estar encargado de desarrollar actividades de inteligencia en el ciberespacio.

Jorge Taiana, excanciller y exministro de Defensa, cuestionó los cambios advirtiendo que “la consecuencia será un Estado policial que recortará varios derechos y perseguirá y controlará a opositores“. “Es una ampliación de las funciones y misiones de la inteligencia, dándole marco legal a lo ya hacen y a lo que quieren hacer”, explicó el actual legislador nacional de Fuerza Patria.
Otra de las modificaciones criticadas por Taiana está vinculada con las Fuerzas Armadas. Desde ahora, la inteligencia militar ya no será controlada por el Ministerio de Defensa y todo el poder lo tendrá la Dirección General de Inteligencia del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas (DGIEMCO).
Taiana calificó este movimiento como una “vieja aspiración de la corporación”, pero también señaló que “a cambio de ganar esa autonomía subordinan la inteligencia militar al área de seguridad”. “Se avanza así en el objetivo de transformar las fuerzas armadas en una Guardia Nacional, como impulsan desde hace años desde el Comando Sur“, lamentó el diputado nacional.
El Gobierno habla de una “reforma de segunda generación”
En medio de críticas generalizadas, la administración libertaria emitió un comunicado para dar detalles sobre los cambios. “El objetivo central de esta reforma es acotar, definir y clarificar con precisión tanto la estructura como las competencias del Sistema de Inteligencia Nacional”, sostuvieron.

Yendo a los cambios concretos, el gobierno de Milei destacó el nuevo rol de la Agencia de Seguridad Nacional “que queda circunstripta exclusivamente a tareas de contrainteligencia“. Está función está “destinada a proteger al Estado argentino frente a acciones de inteligencia, espionaje o injerencia de agentes externos”.
En segundo lugar, puntualizaron en la eliminación de la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar (DINIEM) “cuya existencia generaba una superposición innecesaria de funciones con los organismos de inteligencia del Estado Mayor Conjunto”.
Por último, la reforma oficializada este viernes establece un nuevo esquema de intercambio de información con el resto de los organismos del Estado. “Este sistema elimina la discrecionalidad y la arbitrariedad, garantiza la transparencia interna y fortalece los controles legales, técnicos y presupuestarios sobre el funcionamiento del Sistema de Inteligencia Nacional”, aseguraron.

