La falta de cobertura de las vacantes en la Suprema Corte de la provincia de Buenos Aires asoma como uno de los déficits institucionales a sortear por el poder político en 2026.
Con el avance de los pliegos para la designación de jueces, fiscales y defensores en los distintos Departamentos Judiciales ocurrido en 2025 en el Senado bonaerense, el ordenamiento del Máximo Tribunal debiera ser una premisa impostergable para los tres poderes del Estado provincial.
En ese marco y durante una visita a Olavarría, uno de los jueces de la Suprema Corte bonaerense, Daniel Soria, alertó sobre las consecuencias que generan en el funcionamiento de la justicia las dilaciones del poder político para cubrir los cuatro cargos faltantes.

“La Ley Orgánica del Poder Judicial establece que son siete miembros y hace tiempo ya que está con vacantes. El tiempo no es indiferente porque la Constitución fija un plazo para remitir las propuestas y es exiguo, son 15 días después de producida cada vacante. Creo que la Constitución es muy aleccionadora, muy sabia, porque son cargos críticos y el tiempo no es indiferente, no hay discrecionalidad” sostuvo el magistrado.
En ese marco, Soria pidió a las autoridades ejecutivas y legislativas mayor conciencia: “Deberían haberse efectuado las propuestas y hay que tratarlas. A veces los acuerdos políticos no se dan y hay que esperar que se tome conciencia que un cuerpo político como la Suprema Corte que necesita pluralidad de voces, de especialidades y miradas se integre” observó.
En ese sentido, el juez remarcó que aunque los lugares pueden ser subrogados existen serios limitantes en el accionar del principal organismo que imparte justicia: “Hoy se integran con jueces que los subrogan y son determinados por la ley. Comienzan con el presidente del Tribunal de Casación Penal y prosiguen por los demás jueces del tribunal y luego por las Cámaras. Hay un mecanismo de reemplazo pero no existe doctrina legal, jurisprudencia” advirtió.
“La Corte tiene que fijar jurisprudencia, dar certidumbre, seguridad jurídica y eso con una integración aleatoria no se puede lograr” completó Daniel Soria.
Las vacantes en la Suprema Corte bonaerense
Actualmente hay 4 sillas vacías sobre un total de 17 miembros de la Suprema Corte bonaerense.
Se trata de los lugares dejados por la la jubilación de Luis Genoud, las renuncias de Eduardo De Lázzari y Juan Carlos Hitters, y el fallecimiento del juez Héctor Negri.
El procedimiento para designar a los ministros que restan cubrir está establecido en los artículos 175, 177 y 181 de la Constitución provincial. A diferencia de los jueces de primera instancia, nombrados por concurso a través del Consejo de la Magistratura, los integrantes de la Suprema Corte deben ser propuestos por el Poder Ejecutivo bonaerense y aprobados por el Senado con mayoría absoluta.

