Marcos Galperín encontró tiempo entre escrituración de countries y balances trimestrales para salir a defender el Viejo Continente. El empresario más rico de la Argentina compartió un video sobre la llegada de migrantes a Ceuta y lo acompañó con una frase que ya es clásico de su costado tuitero: “Saluden a la cultura occidental que se ha dejado invadir en Europa”. Hay un problema de base: Ceuta no está en Europa. Es un enclave autónomo español ubicado en el norte de África, separado de la península por el Estrecho de Gibraltar y con frontera terrestre directa con Marruecos.
Occidente, pero en el mapa equivocado
El dato no es una pedantería geográfica: es exactamente el eje sobre el que Galperín construyó su alegato. Si la preocupación es que “Europa” se está “dejando invadir”, el ejemplo elegido transcurre, literalmente, en otro continente, y ni siquiera cruzando un mar: Ceuta linda por tierra con Marruecos, sin ningún accidente geográfico de por medio más que una valla fronteriza.
Esa distinción (que cualquier manual de geografía de séptimo grado resuelve en un renglón, y hasta Google maps) pareció no llegarle al fundador de Mercado Libre antes de salir a viralizar la frase para sembrar discordia en su cruzada estilo “batalla cultural”.
Dos enclaves, un siglo de historia colonial
Ceuta y Melilla son las dos ciudades españolas en suelo africano, ambas fronterizas con Marruecos y ambas reclamadas históricamente por ese país como territorio propio.
España controla Ceuta desde 1580, cuando pasó de manos portuguesas a la corona española, y Melilla desde 1497, tras su conquista por los Reyes Católicos. Marruecos, independizado de Francia y España en 1956, nunca reconoció la soberanía española sobre ninguna de las dos ciudades y las reclama como parte de su territorio, en un reclamo similar en espíritu al que la Argentina sostiene sobre las Islas Malvinas frente al Reino Unido.
Hoy ambos enclaves funcionan como la única frontera terrestre entre África y la Unión Europea, lo que las convirtió en un punto de paso constante para personas migrantes que buscan llegar a suelo europeo sin cruzar el Mediterráneo en bote.
La situación de fondo, además, es grave: hay al menos 60 muertos y más heridos en los últimos días, y el gobierno de Pedro Sánchez movilizó al Ejército para reforzar la frontera.
Pero en paralelo circularon en redes videos reciclados y desmentidos, presentados como si fueran de Ceuta cuando eran de otros países y otras fechas. En ese combo de tragedia real y desinformación viral, Galperín eligió sumar una tercera capa de error: la geográfica.
El empresario que opina de todo, menos de mapas
No es la primera vez que el CEO usa su cuenta de X como si fuera el zócalo de un canal de noticias, casi siempre para bajar línea sobre economía o política con el mismo tono de certeza absoluta.

Esta vez el traspié fue más básico: antes de posicionarse como custodio de “la cultura occidental”, no le vendría mal repasar en qué continente queda el lugar que está defendiendo. Nadie le exige que se calle. Alcanzaría, para empezar, con que abra un mapa antes que la aplicación de Twitter.

