Justo cuando alguien podía pensar que la interna libertaria no podía ser más bizarra todavía, llegan los “villarruelines” para demostrar que siempre se puede dar un paso más… de baile. En un clima de “fuerte tensión con Javier Milei”, este grupo de seguidores de la Victoria Villarruel decidió que la mejor forma de posicionarla no es mediante una asamblea tradicional, sino a través de una “marcha coreográfica” el próximo 21 de septiembre en el Obelisco.
Una voz de dibujo animado
El abanderado de esta gesta rítmica es Franco Vera, un joven militante y “lugarteniente” de la agrupación, quien a través de un video convocó a las huestes de Victoria con una voz que despertó más risas que fervor combativo.
“Villarruelines, Victoria necesita la ayuda de todos nosotros”, exclama Vera con un tono tan agudo que los internautas no tardaron en reaccionar. La consigna es clara: hay que “aportar con la coreografía” de un baile para motivar a “Vicky” de cara al 2027.

Ante la aflautada arenga, surgió el comentario del día que resume el sentir popular: “¿Hay que llevar nuestro propio helio o lo dan allá?”. La pregunta tiene su lógica técnica: el helio es un gas mucho menos denso que el aire, lo que permite que las ondas sonoras viajen más rápido por las cuerdas vocales, elevando el tono de voz.
Aunque aquí parece ser un registro natural de Vera, la comparación con el efecto de un globo de fiesta resultó inevitable.
Entre “fierros” y tutús
Pero cuidado, que detrás del posible flashmob hay una “guerra total” declarada contra la hermana del presidente y el “karinismo”.

Según fuentes del grupo, aseguran tener “los fierros para bancar lo que haya que bancar”, aunque nadie ha especificado si esos “fierros” son para la resistencia política o simplemente los caños para montar el escenario del baile.
Primavera presidencial
Mientras la interna arde, los “villarruelines” se preparan para recibir la primavera en el Obelisco, convencidos de que la presidencia de la Nación se gana con una buena coordinación de pasos.
Habrá que ver si Victoria Villarruel se suma a la danza o si, ante semejante convocatoria, prefiere quedarse practicando otros movimientos más discretos, lejos de los globos de helio y las coreografías espontáneas.

