Una nueva parrilla que planea abrir sus puertas este jueves convocó a búsquedas laborales para cubrir 15 puestos de trabajo, y la respuesta superó cualquier previsión, una hilera de personas que llegó a extenderse por cinco cuadras y más de mil currículums entregados a lo largo de una jornada maratónica.
La convocatoria, difundida a través de redes sociales, buscaba cubrir puestos de bacheros, personal de limpieza, mozas y mozos para la apertura de una nueva parrilla. Marcelo Agüero, uno de los dueños del establecimiento junto a su hijo Ezequiel, dialogo en “Palabras más, palabras menos” de LA CIELO FM 103.5 sobre la convocatoria.
“Fue la imagen de mucha tristeza porque ahí te das cuenta la falta de trabajo, pero por el otro lado mucha alegría porque veo que la gente quiere trabajar y necesita trabajar”. Sorprendido por la masividad de la convocatoria, Agüero admitió, “no pensábamos que iba a haber tanta gente… las primeras personas que entrevistamos estaban desde las 4:30 o 5 de la mañana”.
El clima de época: reinventarse en la crisis
El emprendimiento surge también de la necesidad de adaptación de sus propios fundadores. Reconocidos en el ambiente de la música tropical y la cumbia, la baja en las contrataciones de espectáculos obligó a padre e hijo a diversificarse. “A mí me ha llamado diciéndome que estaba loco en querer abrir una parrilla en este contexto del país que está haciendo un proceso muy difícil”, relató Agüero. “Yo soy músico y antes tenía cuatro o cinco shows; ahora tengo uno, dos, ninguno, entonces tengo que buscar reinventarme para poder seguir sosteniendo mis cosas”.
Para atraer comensales y buscar consolidar el negocio, apuestan al afecto y reconocimiento del público, “si nosotros ponemos una parrilla, somos personas del medio conocidas van a ir a la parrilla de los Agüeros y ahí van a encontrar que se come rico, que va a haber buen personal, buena atención”.
Sobrecalificación y pretensiones salariales a la baja
Al revisar las carpetas acumuladas sobre las mesas, surgieron perfiles que evidencian la crisis de empleo y la necesidad de buscar segundos ingresos, “había maestras que decían ‘necesito un trabajo, tengo un solo turno, necesito un turno en la tarde’. Hay gente muy muy preparada, lo que pasa es que al no tener trabajo buscan lo que sea como para poder sostener el servicio de su casa”.
Durante los breves intercambios con los postulantes, Agüero constató situaciones de extrema necesidad que derivaban en la aceptación de remuneraciones reducidas, “lo que evaluábamos también es el sueldo que quieren obtener. La persona me decía ‘Yo 800.000 pesos’, y había mamás que te decían ‘Necesito el trabajo, tengo dos hijos por 500.000 pesos’”. Según recordó, algunas frases marcaban el drama cotidiano, “’por favor, lo que sea, 500.000 pesos me sirve, tengo dos chicos, necesito, hace tres o cuatro meses que no trabajo’”.
Frente a la desesperación de quienes ofrecían trabajar por montos menores, la postura del comercio fue no recortar la propuesta inicial, “nosotros decimos ‘No, tampoco tan bajo’. La idea nuestra es mantener el sueldo de 800.000 pesos, ya que por ahí no es lo que uno pretende, pero es lo que podemos ofrecer hoy”.
Criterios de selección y expectativas de apertura
Con la meta de abrir las puertas el día jueves, los propietarios asumieron la compleja tarea de evaluar las carpetas y definir el equipo de trabajo, “buscamos que sean responsables, que sean educados. Más allá del trabajo que les podemos ofrecer, es importante la educación, la predisposición”.
Consciente de la responsabilidad de la decisión y del contexto social en el que se emprende, Agüero concluyó, “Rogamos a Dios no equivocarnos en el personal, ponemos muchas ganas, mucha positividad y ojalá que Dios nos acompañe”
El incentivo de un sueldo promedio de $800.000 motivó a hombres y mujeres de distintas edades a soportar más de siete horas de espera a la intemperie. El único requisito solicitado era presentarse con el documento de identidad y el currículum vitae en mano para mantener un breve encuentro cara a cara con Marcelo, uno de los propietarios del establecimiento.


