La última semana del invierno de 2026 arrancó con la impredecibilidad propia de un cambio de estación. Este lunes 14 de septiembre, la provincia de Buenos Aires volvió a ser un escenario de contrastes helados. Mientras en la Capital Federal las mínimas se mantuvieron entre los 5 y 7 °C, el conurbano profundo sintió el latigazo del frío invernal con marcas de hasta 3 °C bajo cero en El Palomar.

En Mar del Plata el panorama fue aún más crudo, ya que la ciudad balnearia amaneció bajo alerta por frío extremo del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), registrando 0 °C de temperatura y una sensación térmica de 5 °C bajo cero.
Sin embargo, las bufandas y camperas pesadas tienen los días contados. Detrás de esta masa helada se prepara un “simulacro de primavera” que elevará progresivamente las temperaturas a lo largo de los días, para desembocar en un fin de semana tórrido y un posterior giro de inestabilidad que amenaza los clásicos festejos al aire libre.
La dinámica de la semana: del frío helado al calor previo a la tormenta
El comportamiento de la atmósfera durante estos días responderá a un juego de vientos y masas de aire contrapuestas en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y la Costa Atlántica.
Entre el martes 15 y el miércoles 16 se vivirá la última estocada polar. Aunque el martes amagará con un repunte térmico alcanzando máximas de entre 18 y 19 °C, la rotación del viento hacia el sector sur durante la tarde —con ráfagas de hasta 40 km/h— inyectará aire fresco. Este fenómeno dejará un miércoles de resabios invernales, con un amanecer fresco de 6 °C en el AMBA y 2 °C en Mar del Plata, estabilizando las máximas en torno a los 11 °C en la Costa y 15 °C en la Capital.
A partir del jueves 17 y hasta el sábado 19 se consolidará la masa templada. La circulación constante de viento norte y la baja nubosidad permitirán la recuperación acelerada del mercurio. Las tardes pasarán de templadas a abiertamente primaverales. En el AMBA, las mínimas subirán al rango de los 10 a 14 °C, mientras que las máximas escalarán de los 22 °C el jueves hasta alcanzar los 24 °C el sábado, ideales para apagar la calefacción. Por su parte, en Mar del Plata el termómetro dará un salto notable hacia los 17 °C el jueves y viernes, abriendo paso a tardes muy agradables en las vísperas del fin de semana.
El desenlace: domingo cálido y una Primavera amenazada por tormentas
El pico térmico ocurrirá el domingo 20, considerado la jornada más cálida de toda la semana. En el AMBA el mercurio podría tocar los 25 °C, mientras que en la Costa Atlántica se alcanzarán los 22 °C. Sin embargo, este ambiente preprimaveral funcionará como el combustible necesario para desatar la inestabilidad. Un frente frío de rápido avance irrumpirá entre la tarde-noche del domingo y la jornada del lunes 21, fecha central del inicio lectivo de la nueva estación y el Día del Estudiante.
Según los datos provistos por los modelos de predicción meteorológica, para el lunes 21 se esperan lluvias y tormentas aisladas con una probabilidad de entre el 30 % y el 50 %, dejando acumulados estimados de 5 a 15 milímetros en la región. El mal tiempo vendrá acompañado por una rotación del viento al oeste y luego al sur, con ráfagas del orden de los 45 km/h. Esto provocará un desplome térmico inmediato que hará que el martes 22 comience nuevamente con marcas por debajo de los 8 °C en todo el AMBA.
Análisis meteorológico: la explicación detrás de la volatilidad
La marcada amplitud térmica observada a lo largo de la semana responde a la combinación de una mayor insolación diurna con la advección de aire cálido proveniente del norte del país, actuando como un potente calefactor durante las tardes.
Por las noches, la falta de cobertura nubosa favorece el enfriamiento radiativo, provocando mínimas de un solo dígito o heladas residuales en sectores suburbanos y costeros. Finalmente, la acumulación de calor y humedad hacia el fin de semana genera el escenario propicio para que, al chocar con una masa de aire frío, se desencadenen las tormentas previstas. La semana cerrará así el ciclo invernal mostrando sus dos caras: el frío residual que cede ante tardes primaverales y el posterior choque frontal que recuerda que la nueva estación suele debutar a fuerza de viento y lluvia.


